Fecha: 14 de junio de 2026
2 personas a pie
Distancia: 18,08 km
Desnivel positivo: 1.042 m
Dificultad: Moderado
Desnivel negativo: 1.042 m
Altitud máxima: 1.899 m
Altitud mínima: 1.406 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo en movimiento: 6 horas
Tiempo: 7 horas 46 minutos
Hace unos meses hice una circular por dos de los cordeles próximos al Alto del León (el de Cabeza Lijar y el del Pico de Cueva Valiente), en la zona más occidental de la Sierra de Guadarrama, pero me quedé con las ganas de pasar por la propia Cueva Valiente. Esta ruta viene a complementar este punto de interés. Además de acceder a la propia cueva, el itinerario permite conocer restos históricos como búnkeres y refugios, ascender a cumbres accesibles como Cabeza Lijar, Cerro de la Salamanca o Cueva Valiente, y regresar por un valle tranquilo con buenas perspectivas hacia El Espinar. Es una ruta variada que combina historia, paisaje y montaña en un recorrido claro y bien señalizado.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D de la ruta:
Comenzamos la ruta a primera hora de la mañana en el aparcamiento del Alto del León, junto al asador, aprovechando un día calido, pero con nubes y ligera amenaza de lluvia ocasional, que no se materializará finalmente. Tomamos el GR-10, que arranca junto al restaurante y que seguiremos durante buena parte de la jornada. El sendero avanza en ligera pendiente entre pinos y pronto aparece el primer búnker de la Guerra Civil, una de las muchas estructuras militares que se reparten por esta cordillera y que recuerdan la intensidad con la que se fortificó el entorno. Unos metros más adelante alcanzo la barrera que impide el paso de vehículos hacia la zona protegida del Parque Nacional del Guadarrama. Antes de la barrera existe un segundo punto de aparcamiento para unos pocos coches, pero continúo recto siguiendo las marcas del GR-10. Llegado al punto donde comienza el tramo circular de la ruta, sigo de frente por la senda de Cabeza Lijar, también conocida como "Los Orígenes del Montañismo". Hay varios paneles informativos durante la misma, algunos en mejor estado de conservación que otros.
El sendero mantiene la pendiente constante mientras vamos ganando metros hacia el Cerro Piñonero. Poco después alcanzo el panel de información que introduce la Ruta de Cabeza Lijar, con referencias geológicas de la zona. El ascenso concluye en el Cerro Piñonero. En esta ocasión, seguimos recto y no damos el pequeño rodeo para disfrutar del bunker observatorio, a unos escasos metros, y que resulta ser un estupendo mirador, enlazando de nuevo con la historia militar de estas montañas. Desciendo unos metros hasta el Collado de la Gasca, donde el sendero se estrecha ligeramente. El collado marca una pausa breve antes de retomar el ascenso.
Tras cruzar una portilla por el GR-10 continuamos por una ladera rocosa, pasando junto a otro panel interpretativo centrado en el paisaje y su evolución. La subida final hacia Cabeza Lijar es constante pero cómoda. La cima aparece dominada por el conocido búnker en excelente estado de conservación, ahora utilizado como refugio. Desde aquí las vistas son amplias: el Alto del León bajo nuestros pies, la Mujer Muerta hacia Segovia, el Valle de Cuelgamuros hacia el sur y la prolongación de la cuerda hacia Cueva Valiente. En días claros se distinguen incluso los relieves más lejanos de la sierra.
Retomo el sendero hacia el Collado de la Mina, que alcanzo tras una bajada corta y directa. Sigo todavía por el GR-10, que ahora avanza por la divisoria hacia el Cerro de la Salamanca, nuestro siguiente objetivo. A medida que me acerco al cerro, el paisaje se abre hacia los pinares de Peguerinos. El refugio de la Salamanca se encuentra muy próximo a la cima y, aunque es básico y está bastante deteriorado, mantiene su función como abrigo improvisado.
Desde el Cerro de la Salamanca abandonamos el GR-10 y tomamos una senda en fuerte descenso que nos conduce hacia un valle intermedio, y como punto de referencia principal, el Collado del Hornillo, punto donde confluyen varias rutas. Sigo recto para tomar una senda ascendente que poco a poco me acerca a las laderas del Cerro Valiente.
Aparece ante mí una pradera abierta con vistas a lo alto del Cerro, y más adelante, encuentro un mirador natural sobre unos berrocales que ofreces vistas hacia la zona de Navas del Toril, donde hago una breve pausa para observar el entorno. Sigo por un sendero que bordea el cerro y continúo hacia el Collado Valiente, una zona más despejada que indica el comienzo del ascenso final. Desde el collado subo por una pista en la que queda algún resto de asfalto que lleva prácticamente hasta la cima del Pico de Cueva Valiente.
Desde la cumbre , en esta ocasión, no seguimos por el camino que nos lleva hacia la zona de la Cabeza de Buey, sino que por la otra vertiente de la montaña, tomamos un senderito montañero, bastante toruoso y peleón, que nos permite descender rapidamente, para enganchar un sendero a la izquierda. Bordeamos la montaña hasta llegar a Cueva Valiente, que la verdad, nos causo bastante impresión. Con el frontal avanzamos un poco, hasta que llegamos a un punto en donde se había sellado. Se trata de una pequeña cavidad granítica situada en la ladera norte del monte, sobre San Rafael. No es una cueva de gran desarrollo espeleológico, sino una oquedad formada entre bloques de granito, con una profundidad aproximada de 15 metros. Tradicionalmente se ha asociado a refugio de pastores y, sobre todo, a numerosas leyendas locales relacionadas con bandoleros y escondites.
De vuelta, retomamos el senderito que bajaba desde el Pico Cueva Valiente, y lo seguimos hasta el Collado del Peñoncito. En este punto, nuestro objetivo es retomar la senda que desde el pico conectaba con Cabeza de Buey, para continuar con el resto de la ruta. Para ello, seguimos por una pista que parte del Collado, y en un punto, partiendo de una trocha que desaparece, hacemos unos metros campo a traves, hasta encontrar una pista forestal, que nos lleva de vuelta a dicha vía. Descendemos hacia un mirador natural orientado a Cabeza Lijar y San Rafael. Este punto ofrece una buena panorámica del trayecto realizado durante la primera parte del día.
Continuamos hacia Cabeza de Buey, última elevación importante de la cuerda, y comenzamos un largo descenso hacia el valle por otra senda de piedra suelta en la que hay que prestar atención. La bajada incluye un vadeo del arroyo y un giro a la izquierda por un sendero que sigue perdiendo altura. Nos acercamos a un pequeño puente sobre el arroyo, que no cruzamos, y continuamos por la margen izquierda. Tras otro vadeo del Arroyo Mayor, tomamos un desvío a la izquierda y cruzamos un torno metálico que da acceso a la zona del Mirador Peña del Águila. Este mirador es un balcón natural situado en la vertiente segoviana, con buena vista hacia El Espinar y la cuenca del río Moros. La posición elevada permite reconocer los pinares que cubren la ladera y la continuidad del cordal hacia Cabeza Líjar. Es un lugar tranquilo y muy adecuado para detenerse antes de iniciar el tramo final.
Abandonamos el mirador y regresamos hacia el valle, cruzando nuevamente el Arroyo Mayor y avanzando por una zona conocida como los Talleres. De aqui en adelante los caminos son anchos y de más sencillo tránsito, aun así, se entrecruzan y hay que estar atento a los desvíos. Llegamos al vadeo del arroyo de la Gasca, que cruzamos sin dificultad, y nos adentramos unos metros en la senda homónima para conocer la Fuente de la Gasca. Continuamos por la pista, en la medida que el terreno se ensancha mientras avanzo por la zona de las Hondillas, una área más llana.
Poco después atravieso una portilla y continúo por la pista que me conduce progresivamente hacia la carretera del puerto. La vista del Alto del León se hace más clara a medida que me acerco al final del recorrido. Mantengo un paso constante y en pocos minutos estoy de nuevo en el aparcamiento inicial, cerrando así el tramo circular.