Ruta realizada el 14 de febrero de 2025
2 personas
Distancia: 12,26 km
Desnivel positivo: 105 m
Desnivel negativo: 100 m
Altitud máxima: 660 m
Altitud mínima: 578 m
Tiempo en movimiento: 2 horas 48 minutos
Tiempo: 3 horas 2 minutos
Adjunto vínculo a Wikiloc:
El propósito de esta ruta es recorrer la parte sur de la Casa de Campo y conectar con el corazón de Madrid, explorando su riqueza natural e histórica. A lo largo del camino, se descubren árboles singulares, fuentes y puentes con siglos de historia, además de rincones llenos de vida silvestre. La travesía culmina con vistas espectaculares de la ciudad iluminada, recordando la importancia de estos espacios verdes como refugios dentro del entorno urbano.
Partimos de la estación de Metro de Casa de Campo a media tarde, con la luz del sol todavía acompañándonos.
Nos adentramos en la Casa de Campo siguiendo un sendero entre encinas, con el suelo cubierto de hojas secas y pequeños arbustos a los lados. El sendero cruza varios pinares, donde el aire se llena del aroma característico de la resina. La sensación de tranquilidad se impone mientras avanzamos por el bosque.
Pronto llegamos a un pequeño estanque en el que muere un arroyo. La superficie del agua refleja el cielo y las ramas de los árboles que lo rodean.
Pronto llegamos a un pequeño estanque en el que muere un arroyo. La superficie del agua refleja el cielo y las ramas de los árboles que lo rodean.
Continuamos la marcha y alcanzamos la Encina del Puente de la Culebra, un árbol singular de grandes dimensiones. En esta zona el ruido de las cotorras argentinas rompe la calma del entorno, con su incesante parloteo.
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| Encina del Puente de la Culebra |
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| Cotorras argentinas |
Un poco más adelante encontramos otro árbol singular, el Sauce Blanco, con su tronco retorcido y sus hojas de un tono plateado.
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| Puente de la Culebra |
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| Puente de la Culebra |
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| Puente de la Culebra |
Seguimos por un pequeño sendero paralelo al arroyo Meaques entre fresnos y olmos.
No muy lejos, las ruinas de un antiguo edificio muestran arte callejero en sus muros, un contraste entre el abandono y la creatividad urbana.
Al llegar al Puente del Álamo Negro cruzamos el anillo ciclista y rodeamos el Zoo por su parte trasera.
Desde aquí, podemos observar la zona de los monos babuinos, que a esta hora parecen estar tranquilos.
A medida que avanzamos, encontramos una amplia pradera plagada de conejos que corretean sin aparente preocupación.
Entre los árboles se escuchan los gritos de los pavos reales y poco después nos topamos con algunos pavos y más conejos conviviendo en el entorno.
Continuamos por la senda que bordea el Zoo y, tras un rato de caminata, divisamos las cabras dentro de sus recintos.
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| Recinto del Zoo |
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| Cabras en el Zoo |
Al dejar atrás el Zoo, tomamos un sendero que discurre junto al Arroyo Meaques.
La Encina del Puente de Hierro, otro árbol singular, se alza majestuosa en el camino.
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| Encina del Puente de Hierro |
Pronto llegamos a la Fuente de los Tres Caños, donde el agua brota con un sonido relajante.
Seguimos avanzando y llegamos al punto de información, que marca la entrada al Pinar de las Siete Hermanas. Allí, la Fuente de las Siete Hermanas nos ofrece un nuevo rincón donde el agua es protagonista.
Cruzamos un puente y durante un tramo seguimos por un sendero en la otra ribera del arroyo Meaques.
Nos desviamos hacia el Paseo de los Castaños, donde el aire huele a tierra húmeda y hojas secas.
Alcanzamos la Fuente de los Neveros, situada junto a la estación de Metro de Lago.
Alcanzamos la Fuente de los Neveros, situada junto a la estación de Metro de Lago.
Desde aquí, el Lago de Casa de Campo comienza a revelarse con sus aguas tranquilas y las luces reflejándose en la superficie. En la lejanía, las luces de Madrid comienzan a brillar con intensidad.
Pasamos junto al embarcadero de canoas y pasamos cerca del Mirador de la Huerta de la Partida, desde donde contemplamos la silueta de la Catedral de la Almudena iluminada, una imagen que captura la esencia de la ciudad al anochecer.
Poco después, pasamos junto a la Fuente de los Vargas y cruzamos Madrid Río a la altura del Puente del Rey, cuyas luces resaltan la estructura en la noche.
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| Lago de Casa de Campo |
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| Vistas de Catedral de la Almudena |
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| Junto al Huerto de la Partida |
Poco después, pasamos junto a la Fuente de los Vargas y cruzamos Madrid Río a la altura del Puente del Rey, cuyas luces resaltan la estructura en la noche.
Pronto llegamos a la Puerta de San Vicente, muy cerca de la estación de Príncipe Pío y el Teatro Caixabank.
Desde aquí, subimos las escaleras hacia el Parque de la Montaña, donde los arcos del Templo de Debod iluminados nos regalan una postal inolvidable. Esta zona, como siempre, es muy concurrida, con turistas que hablan en diferentes idiomas. Seguimos hasta el Mirador de la Montaña, desde donde se pueden ver las luces de Madrid extendiéndose en el horizonte.
Continuamos por el Paseo del Pintor Rosales, bordeando el Parque del Oeste.
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| Escaleras que suben hacia lo alto del Parque de la Montaña |
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| Templo de Debod iluminado |
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| Templo de Debod iluminado |
Continuamos por el Paseo del Pintor Rosales, bordeando el Parque del Oeste.
En el camino, nos encontramos con el Monumento a la Infanta Isabel y el Monumento a Leonardo Rosales.
La caminata nos conduce finalmente al intercambiador de Moncloa, donde la ruta culmina en el Mirador del Arco de la Victoria.
Esta senda que atraviesa la Casa de Campo y conecta con el corazón de Madrid es un recorrido que permite entender la importancia de los espacios naturales en la ciudad. No solo ofrece una vía de escape a la rutina urbana, sino que también conserva un patrimonio natural e histórico que merece ser recorrido y apreciado.
Esta senda que atraviesa la Casa de Campo y conecta con el corazón de Madrid es un recorrido que permite entender la importancia de los espacios naturales en la ciudad. No solo ofrece una vía de escape a la rutina urbana, sino que también conserva un patrimonio natural e histórico que merece ser recorrido y apreciado.
Adjunto mapa de la ruta




















































