Ruta 353 - Pasaje ferroviario alpino Bernina. Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO. Ferrocarril de Tirano a Sant Moriz.

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Fecha: 19 de agosto de 2026

2 personas en tren

Distancia: 60,41 km

Tipo de ruta: Solo ida

Desnivel positivo: 1.937 m

Desnivel negativo: 585 m

Altitud máxima: 2.258 m

Altitud mínima: 420 m

Dificultad: Fácil (salvo que descarrile el tren)

Tiempo en movimiento: 2 horas 24 minutos

Tiempo: 2 horas 40 minutos

En este caso se trata de un recorrido ferroviario íntegramente realizado en tren entre Tirano, en Italia, y St. Moritz, en Suiza, siguiendo la espectacular línea del Bernina de los Ferrocarriles Réticos (Rhätische Bahn). Es de uno de los trayectos ferroviarios de montaña más destacados de Europa y forma parte del conjunto de las líneas del Albula y del Bernina, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008. Además, nos hizo un día despejado y caluroso para la zona, y las vistas de los glaciares, montañas y lagos fueron espectaculares.




Adjunto mapa 3D del trayecto, y vínculo a Wikiloc:


https://es.wikiloc.com/rutas-tren/pasaje-ferroviario-alpino-bernina-patrimonio-de-la-humanidad-segun-la-unesco-ferrocarril-de-tirano-280824859




Comenzamos en la estación de tren de Tirano, en particular, en la terminal de la línea suiza del Bernina y punto de partida del famoso Bernina Express. Comentar que en el mismo lugar, existe otra terminal para los ferrocarriles italianos. Situada a unos 430 metros de altitud, la localidad italiana queda prácticamente a las puertas de Suiza. Tirano es un municipio lombardo a 430 metros de altitud, célebre por albergar el Santuario de la Virgen de Tirano y palacios como el Palazzo Salis. Punto estratégico en el valle de Valtellina. Antes de abandonar Tirano, el tren permite contemplar el Santuario della Madonna di Tirano, principal monumento de la localidad, y algunas panorámicas sobre el casco urbano, con las iglesias de San Rocco y la ermita de Santa Perpetua dominando las laderas. Poco después dejamos atrás la zona de Torri y alcanzamos Campocologno, ya muy cerca de la frontera.




A partir de aquí comienza uno de los aspectos más característicos de esta línea: la utilización de soluciones de ingeniería que permiten superar fuertes desniveles sin recurrir a un sistema de cremallera. Entre cascadas y laderas llegamos al entorno de Brusio, donde aparece uno de los elementos más conocidos de todo el recorrido, el viaducto circular de Brusio. El tren describe una espectacular curva de 360 grados sobre un viaducto de arcos para ganar altura en un espacio reducido. Tras las vistas de Brusio y su estación, continuamos hacia la cascada de Golbia Sur y la estación de Miralago.




El paisaje cambia progresivamente al entrar en el valle de Poschiavo. El tren bordea el Lago di Poschiavo, situado a unos 962 metros de altitud, siguiendo su orilla occidental. Las azules aguas del lago ocupan el fondo del valle y quedan encajadas entre las montañas, mientras la vía enlaza las estaciones de Le Prese y Poschiavo. A medida que avanzamos aparecen nuevas perspectivas sobre el valle y sobre localidades como San Carlo, acompañado por las cimas de Piz Sena y Cima di Rosso. En este tramo también encontramos una parada destinada al cruce de trenes, antes de continuar hacia las zonas de montaña próximas a Cavaglia.




Llegamos a la estación de Cavaglia, punto de partida de diversos itinerarios senderistas, y desde el tren podemos observar el puente de piedra con arcos sobre el arroyo Acqua da Pila. Poco después aparece el Lago de Palü, acompañado por las primeras panorámicas del glaciar del mismo nombre. La vía continúa ganando altura hasta Alp Grüm, una de las estaciones más singulares del recorrido, situada a 2.091 metros y sin acceso por carretera convencional. Desde sus inmediaciones se contemplan el glaciar Palü, el lago y el valle de Cavaglia.




El ascenso prosigue hacia el Lago Bianco, uno de los grandes protagonistas del tramo de alta montaña, hasta alcanzar Ospizio Bernina, a 2.253 metros de altitud, el punto culminante de la línea. A partir de aquí encontramos los pequeños lagos de Lej Nair y Lej Pitschen y las estaciones de Bernina Lagalb, Bernina Diavolezza y Bernina Suot. El tren atraviesa después la curva de Montebello, desde donde se abren vistas sobre el valle del río Ova da Bernina y el entorno del refugio de Morteratsch.




En la estación de Morteratsch, situada a 1.896 metros, comienza uno de los accesos habituales al glaciar de Morteratsch, aunque en nuestro caso continuamos el recorrido en tren. La línea desciende posteriormente hacia Pontresina, mientras el paisaje se abre progresivamente sobre la Alta Engadina. Desde las ventanillas aparecen la iglesia de San Gian, Celerina y Punt Muragl, anunciando ya la proximidad de nuestro destino.




Finalmente llegamos a la estación de St. Moritz, que es un exclusivo municipio alpino suizo a 1.856 metros de altitud, junto a un enorme lago, cuna del turismo de invierno y sede de dos Juegos Olímpicos (1928, 1948). Conocido por sus aguas termales y por sus hoteles de lujo y eventos deportivos sobre su lago helado. El trayecto desde Tirano ha permitido pasar en apenas unas horas de los valles italianos a la alta montaña suiza, atravesando túneles, viaductos, lagos, bosques y glaciares mediante una línea ferroviaria perfectamente integrada en el paisaje. St. Moritz pone el punto final a este recorrido y nos permite continuar la visita por una localidad estrechamente vinculada a la historia del turismo alpino, los deportes de invierno y sus antiguos manantiales termales.




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