Ruta 367 - Cresteando por los cordales de la Barranca. Almorchones, Peñas de la Barranca, Cuerda de las Cabrillas y Bola del Mundo

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Fecha: 26 de septiembre de 2026

1 persona a pie

Distancia: 15,22 km

Tipo de ruta: Circular

Desnivel positivo/negativo: 1.058 m

Altitud máxima: 2.258 m

Altitud mínima:1.376 m

Dificultad: Difícil. Gran desnivel positivo. Subidas empinadas. Terreno técnico

Tiempo en movimiento: 5 horas 50 minutos

Tiempo: 7 horas 6 minutos

Esta ruta enlaza tres sectores del Valle de la Barranca con características muy diferentes, y precisamente ahí está buena parte de su atractivo. El Cordal de los Almorchones ofrece el tramo más amable, aunque ya permite disfrutar de buenas panorámicas del valle. Después llega la parte más exigente, la subida a las Peñas de la Barranca, donde se concentran más de 600 metros de desnivel en apenas 3 kilómetros, por terreno pedregoso y en algunos puntos delicado. Y para terminar, la Cuerda de las Cabrillas pone la parte más técnica, con crestas graníticas, pasos entre bloques y algunas trepadas que obligan a orientarse bien y a tener soltura caminando por este tipo de montaña. Con un IBP 129, es una ruta dura y difícil, no tanto por la distancia como por el desnivel acumulado y la dificultad técnica de algunos tramos. Aun así, es una ruta magnífica, muy completa y variada, de esas que dejan muy buen sabor de boca cuando llegas al final.




Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa en 3D:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/cresteando-por-los-cordales-de-la-barranca-almorchones-penas-de-la-barranca-cuerda-de-las-cabrillas-287948250




Parto todavía con noche cerrada desde el aparcamiento de La Barranca y, frontal encendido, tomo la derecha por la puerta que da acceso al Embalse del Ejército del Aire. Continúo bajo los pinares por la Senda Alakan y cruzo el Arroyo de la Maliciosa, completamente seco. Poco después giro a la derecha para iniciar la subida por la ladera hacia la Cuerda de los Almorchones. Las primeras luces aparecen al alcanzar el Mirador del Peñotillo y aquí apago el frontal. La senda continúa por el cordal enlazando miradores naturales, como el de los Almorchones y el de las Laderas de La Fábrica. Sigo recto, dejando a izquierda el Paso Cagalera sigo por la derecha, como si fuera hacia el Mirador de la Ventana, dos lugares por los que he pasado recientemente y que hoy quedan fuera del recorrido. Al llegar al Collado del Callejón de las Tijerillas giro a la izquierda de vuelta al valle de la Barranca.




La Fuente de la Campanilla, que esperaba encontrar con agua, está seca. Es la primera vez en mucho tiempo que me la encuentro así. Hasta este punto no me he cruzado prácticamente con nadie, pero aquí, al coincidir con el PR-M 26, aparece bastante gente subiendo hacia el Collado del Piornal. Giro a la izquierda por el camino que asciende hacia las Peñas de la Barranca y vuelvo a quedarme solo. La senda, marcada en buena parte por hitos de piedra, gana altura mientras aparecen las primeras panorámicas del Valle de la Barranca y varios miradores naturales. Dejo a la derecha el desvío hacia el inicio de la Senda de la Tubería y afronto la parte más exigente de esta subida: terreno pedregoso y muy inclinado hasta las Peñas de la Barranca, a 2.166 metros. Son aproximadamente 600 metros de desnivel concentrados en unos tres kilómetros, una subida realmente dura por el desnivel y por la naturaleza del terreno.




Desde las Peñas ya tengo a la vista la Bola del Mundo y en pocos minutos alcanzo el Alto de Guarramillas, a 2.265 metros. A partir de aquí cambia completamente el ambiente: comienza la masificación, hoy especialmente intensa. Desciendo por la pista asfaltada hasta la Estación Superior de Guarramillas, desde donde hay buenas vistas del Puerto de Navacerrada, Siete Picos y Los Cogorros. Dejo la pista y sigo por senda hacia el Collado de los Pastores. Allí continúo recto por la Cuerda de las Cabrillas, mientras a la izquierda queda el PR-M 17 hacia la Senda de la Tubería.




La Cuerda de las Cabrillas es el sector más técnico de la ruta. Paso por el Risco de los Emburriaderos y avanzo por las crestas, alternando pequeños tramos de senda con pasos entre bloques graníticos. Hay hitos de piedra, pero resulta fácil perder la referencia, por lo que hace falta buena orientación y experiencia moviéndose por este tipo de terreno. El recorrido pasa por la zona de Emburriaderos, incluye un callejón entre grandes paredes graníticas de bajada con piedra suelta y un descenso bastante vertical hasta el Collado de los Emburriaderos. Después toca remontar otro callejón de piedra suelta con una pequeña trepada, antes de afrontar la aproximación a Peña Horcón, probablemente el tramo más complicado, con terreno técnico y otra pequeña trepada. Alcanzo finalmente su cima, a 1.875 metros, y continúo por terreno igualmente irregular hacia la Cuerda de las Cabrillas, a 1.855 metros (más de lo mismo), y después Peña Pintada, por sendas más faciles a 1.852 metros.




Desde aquí llego al Mirador de las Canchas, donde calculo que puede haber cerca de un centenar de personas, sin exagerar y sin que pertenezcan al mismo grupo. El contraste con la soledad de las horas anteriores es evidente. Continúo por un tramo tranquilo del Camino de la Barranca hasta el otro mirador natural (denominado en los mapas como Mirador III), con vistas sobre Navacerrada y el embalse, y abandono la pista para tomar una senda de descenso muy directa. Giro a la izquierda por la Senda Ortiz, pasando junto a la Peña Gorda, y llego a la Fuente del Mojón, también seca. Continúo hacia abajo, giro a la derecha y enlazo de nuevo con el Camino de la Barranca, por el que regreso hasta el aparcamiento.




A modo resumen, la ruta permite unir en una sola circular tres sectores muy diferentes de este valle: el Cordal de los Almorchones, el más sencillo; las Peñas de la Barranca, con un enorme desnivel concentrado y terreno pedregoso; y la Cuerda de las Cabrillas, donde las crestas graníticas, las trepadas y la orientación adquieren todo el protagonismo. Es también una buena muestra de la diversidad de la Sierra de Guadarrama: pinares, canchales, cordales y cumbres que, pese a encontrarse muy cerca de zonas de gran afluencia, todavía conservan sectores donde caminar exige experiencia y atención.







Es una ruta difícil, tanto por el desnivel como por varios tramos técnicamente complicados. Las crestas de las Cabrillas requieren saber orientarse y desenvolverse con seguridad entre bloques y pasos de montaña. La ausencia de agua en las fuentes durante esta jornada fue además un factor añadido a tener en cuenta.

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