Rutas 378 - Pico del Nevero por Lagunillas, Mirador Peña del Cuervo, vuelta por Camino de Navalcollado desde el Puerto de Navafría

0

Fecha: 28 de octubre de 2026

1 persona a pie

Distancia: 13,44 km

Tipo de ruta: Circular

Desnivel positivo: 604 m

Desnivel negativo: 604 m

Altitud máxima: 2.211 m

Altitud mínima: 1.748 m

Dificultad: Moderado (Gran desnivel positivo, Subidas empinadas)

Tiempo en movimiento: 4 horas 5 minutos

Tiempo: 4 horas 40 minutos


En esta ocasión, se trata de una bonita ruta por los Montes Carpetanos, sencilla y muy asequible en conjunto. La subida la realizo por la senda de las Lagunillas, pasando por el mirador situado sobre el peñasco de Peña del Cuervo y junto a las propias lagunillas, que en esta ocasión encuentro bajo mínimos y con una fina capa de hielo. Una vez en el Nevero, después de disfrutar de las amplias vistas desde la cumbre, inicio el regreso por la pista del ROI, desviándome ligeramente para visitar el refugio de Navalcollado y el interesante altar rupestre dedicado a la Virgen de las Nieves.




Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa en 3D de la ruta:


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ascenso-al-pico-del-nevero-por-lagunillas-mirador-pena-del-cuervo-y-camino-de-navalcollado-desde-el-293563309




La ruta parte del Puerto de Navafría, a 1.773 metros, paso natural entre Madrid y Segovia y uno de los accesos a los Montes Carpetanos dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Desde el aparcamiento, paso por un torno metálico para evitar que escape el ganado, hasta llegar a un panel informativo de las rutas de la zona, y un reloj solar tras una valla de madera. Continúo hasta un cruce de señales, donde tomo la dirección a las Lagunillas. Antes, accedo al recinto del Reloj de Sol para verlo desde cerca, y salgo del mismo por una segunda puerta metálica,que da a un camino que me lleva al Área Recreativa Las Lagunillas. Paso junto al aparcamiento y a su fuente, y continúo hasta otra portilla metálica. En este caso, está atada con una cuerda. aunque hay un espacio que permite el paso a las personas que no estén escesivamente gruesas de vientre.




Tomo a la derecha la senda de las Lagunillas, un itinerario que permite acceder al Pico del Nevero por la vertiente madrileña recorriendo algunos de los elementos más representativos del relieve de esta parte de la sierra. El sendero se interna inicialmente entre el pinar y pronto ofrece una panorámica del embalse de Pinilla y la zona de Majalvir. Cruzo un arroyo y paso junto al Arroyo del Palancar, completamente seco en esta ocasión, mientras aparecen las primeras vistas de Peña del Cuervo y del embalse.




La senda alcanza el Mirador de Peña del Cuervo, uno de los puntos más interesantes de esta subida. El pequeño resalte rocoso permite contemplar el valle del Lozoya, con el embalse de Pinilla al fondo, y una amplia sucesión de cumbres de la Sierra de Guadarrama, entre ellas Peñalara. Tras disfrutar de las vistas, abandono momentáneamente el trazado principal y regreso a la senda por la izquierda.




Continúo hasta La Reguera, donde cruzo el Arroyo del Hornillo mediante un pequeño puente de lajas de piedra. A partir de aquí la senda se vuelve menos evidente. Tras superar un paso de muro, sigo los hitos de piedra que marcan el recorrido por la linde entre Lozoya y Pinilla del Valle, en el entorno del Alto de la Mesilla. Es un tramo en el que conviene prestar atención a la orientación, especialmente porque el sendero no mantiene siempre una traza clara.




Llego finalmente a las Lagunillas del Nevero, tres pequeños humedales de origen glaciar situados en la Hoya de Pinilla, alrededor de los 2.090 metros. En esta ocasión las encuentro bajo mínimos, con muy poca agua y una fina capa de hielo. Su tamaño y profundidad son modestos, pero forman parte de un conjunto geomorfológico de gran interés, junto con las morrenas y otras evidencias del antiguo glaciarismo de esta vertiente.




Desde las Lagunillas dejo atrás el pequeño circo de Pinilla y la senda comienza a ganar pendiente, haciéndose progresivamente más empinada y abrupta. Continúo siguiendo los hitos de piedra mientras voy ganando altura. A medida que asciendo se abren las vistas sobre el Pico del Nevero, el embalse de Pinilla, la Cuerda Larga y Peñalara, ofreciendo una perspectiva cada vez más amplia del relieve de Guadarrama.




Alcanzo finalmente el Pico del Nevero, con sus 2.209 metros en su vértice geodésico, siendo la máxima elevación de los Montes Carpetanos. Me detengo en la cima para disfrutar de las panorámicas.




Cimienzo el regreso por una senda tendida y con apenas desnivel. En breve dejo a la derecha el camino que permitiría regresar directamente al inicio en unos 55 minutos y opto por completar la ruta siguiendo el trazado oficial ROI-05 en su fase de regreso. Este tramo permite conocer otra vertiente de la montaña. Poco después el camino se convierte en pista y alcanzo el Alto del Puerto. En Regajoniesto continúo recto, incorporandome a un tramo en el que la pista forestal también es la pista de esquí de fondo de Navafría (cuando hay nieve), que en este sector se solapa con el camino que sigo. Avanzo por la pista, hasta alcanzar el Mirador del Cerro y posteriormente el Cerro de los Corradillos, de 1.882 metros.




Ya de regreso hacia Navafría, a la derecha queda el puerto, pero antes me desvío para visitar el refugio de Navalcollado y el cercano altar rupestre dedicado a la Virgen de las Nieves. También paso junto al manantial del Arroyo de Navalcollado.




Siempre por pista forestal, continuo por el Camino de Navalcollado, siempre descendiendo, pasando junto a otro manantial y con estupendas vistas del valle. Más adelante cruzo sobre el Arroyo de las Pozas, también seco, y finalmente el la senda llega hasta el refugio de Navafría, junto a la carretera y el puerto. Desde aquí solo hay unos metros hasta el aparcamiento del puerto, cerrando una circular muy completa por los Montes Carpetanos.




La ruta resulta, en conjunto, bastante asequible. El IBP 81 y la clasificación como moderada se explican principalmente por el tramo de ascenso desde las Lagunillas hasta el Nevero, donde la pendiente aumenta y la senda se hace más abrupta, aunque no me parece un paso especialmente exigente. El resto del recorrido transcurre por sendas y pistas cómodas. Realizada en solitario, la considero una buena opción para conocer el Nevero combinando el atractivo de sus formas glaciares, las panorámicas de la vertiente del Lozoya y un regreso diferente por la red de itinerarios y el entorno de Navalcollado.







Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios