Fecha: 28 de marzo de 2026
1 persona a pie
Distancia: 10,93 km
Desnivel positivo: 682 m
Dificultad técnica: Difícil
Desnivel negativo: 682 m
Altitud máxima: 1.647 m
Altitud mínima: 1.027 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo en movimiento: 3 horas 38 minutos
Tiempo: 4 horas 48 minutos
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa de la ruta:
Salgo al amanecer desde Canto Cochino, con las primeras luces sobre La Tortuga y Peña Sirio, cruzo el puente sobre el río Manzanares, que baja con abundante agua de deshielo, y en la encrucijada tomo el PR-M1 (integral) en sentido horario, dejando el regreso para el PR-M2 (autopista). Avanzo por la Integral de la Pedriza con buenas vistas hacia la Cuerda Larga hasta que abandono momentáneamente el PR-M1 para tomar un sendero ascendente hacia el Cáliz y el entorno del Cancho de los Muertos. La subida ofrece un buen mirador natural sobre la cuenca alta del Manzanares y Canto Cochino. El Cáliz aparece como una de esas formaciones improbables. Continúo por un sendero que exige atención hasta encontrar un punto algo confuso donde giro a la derecha para remontar una canal entre rocas, cerca de la llamada Ventana al Cielo. Paso junto a una pequeña cueva que puede servir de refugio y alcanzo el mirador del Cancho de los Muertos, con vistas abiertas hacia el cordal del Ortigal.
Desde aquí continúo por una senda cómoda bajo pinar hasta el Collado Cabrón, donde me reincorporo al PR-M1. A partir de este punto comienza la parte más exigente del recorrido. La aproximación al canal del Pajarito marca el inicio de un tramo donde el uso de las manos es constante. La ascensión por el canal es dura y empinada, con múltiples trepadas sencillas pero continuas, poco recomendable con humedad o hielo. Al alcanzar la zona alta, en el entorno del Pajarito, el terreno se abre y permite ver el valle encajado entre las moles graníticas. Continúo por el PR-M1 pasando junto al alto de La Campana y el collado de la Canaleja.
El recorrido sigue entre formaciones como El Perro y el Carro del Diablo hasta el collado del Diablo, desde donde avanzo hacia el collado de la Romera. Supero un paso bajo roca, en mi caso lo paso por la zona superior, y entro en una zona más cómoda de transición entre pinares. Al llegar a la Cuerda de las Milaneras inicio la subida y, en un punto, abandono el PR-M1 para seguir una senda marcada con hitos hacia el Puente de los Poyos. En este tramo sorprende la presencia de un zorro descansando sobre una piedra. Antes de llegar, un mirador natural permite contemplar la propia cuerda y la zona del Pajarito.
El Puente de los Poyos se recorre en sus distintos niveles: primero la parte alta, expuesta y no apta para personas con vértigo o aversión a los espacios muy abiertos, accediendo por el árbol habitual, después la zona media, la más reconocible en las fotos del lugar, y finalmente el descenso hacia la parte baja, que requiere precaución al bajar por las rocas lisas de granito, que tienen una fuerte pendiente.
El regreso es por el camino que se suele usar habitualmente desde Canto Cochino, y siendo una ruta popular, me crucé con numerosas personas. A partir de aquí el terreno cambia y los senderos son más evidentes. Sigo por una senda bajo pinar hasta Cuatro Caminos, donde giro a la derecha para tomar el PR-M2, conocido como la autopista, en descenso continuo. Este tipo de senderos, bien definidos y utilizados, forman parte de la red que vertebra la Sierra de Guadarrama, facilitando el tránsito y concentrando el paso de montañeros en itinerarios concretos, algo clave para compatibilizar el uso público con la conservación de un entorno tan frágil como La Pedriza.
El descenso por el PR-M2 pasa por el puente del arroyo de la Ventana, con opción hacia el collado del mismo nombre, y continúa hasta el mirador del Pájaro, desde donde se observan las Torres de la Pedriza, el cordel del Ortigal, el Cancho de los Muertos y El Pájaro.
Más adelante cruzo el puente del arroyo de la Dehesilla, que daría acceso al refugio Giner y su collado, y sigo descendiendo entre pinares y grandes bloques de granito. Antes de terminar, me desvío para acercarme a la charca Kindelán, que presenta un nivel alto de agua por el deshielo, y continúo junto al arroyo de la Majadilla hasta cerrar la circular de nuevo en Canto Cochino.