Fecha: 3 de abril de 2026
Distancia: 9,07 km
Desnivel positivo: 1 m
Dificultad técnica: Moderado
Desnivel negativo: 1 m
Altitud máxima: 614 m
Altitud mínima: 605 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo en movimiento: 2 horas 34 minutos
Tiempo: 2 horas 58 minutos
El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, situado en la provincia de Ciudad Real, es uno de los humedales más importantes de la península ibérica. Se trata de un ecosistema singular originado por el desbordamiento de los ríos Guadiana y Cigüela, que forma extensas tablas de agua poco profunda. Este entorno es clave para la conservación de numerosas especies de aves acuáticas, tanto residentes como migratorias, además de albergar una rica biodiversidad asociada a carrizales, masegares y tarayales. La parte visitable del parque se concentra en una red de pasarelas y senderos habilitados que permiten recorrer el humedal sin alterar su equilibrio. Estas sendas acercan al visitante a diferentes ambientes, facilitando la observación de aves y la interpretación del paisaje. Aunque representan solo una pequeña porción del espacio protegido, ofrecen una visión bastante completa de su funcionamiento ecológico. Desde ellas se aprecia la importancia del agua en este sistema y los cambios estacionales que afectan a su extensión y biodiversidad, siendo un ejemplo accesible de la dinámica de los humedales interiores.
En todo caso, para cualquier duda o cuestión relacionada con el Parque Nacional o las Sendas, se debe acudir a la web oficial https://www.lastablasdedaimiel.com/. A fin de cuentas, esta entrada es producto de nuestra experiencia personal.
A todo esto, nos acercamos al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel en una jornada claramente primaveral. Llegamos temprano al aparcamiento junto al centro de visitantes, con la intención de recorrer las principales sendas de norte a sur antes de que aumentara la afluencia.
Hay 4 las sendas en las que se permite transitar, que en orden de realización son:
Senda de la Torre de Prado Ancho (azul), de 4 kilómetros.
Senda de la Isla del Pan (amarillo), de ds kilómetros y medio.
Senda de la Laguna Permanente (roja), de kilómetro y medio.
Senda del Molino de Torremocho (morado), de 600 metros, aunque incluye la visita a un molino museo.
Esta últma la detallaré en tro track separado, ya que había cortado la grabación al requerirse un pequeño desplazamiento en coche, pero más adelante montaré la versión conjunta.
Adjunto el vínculo a Wikiloc y el mapa de la ruta
Tras dejar el coche, pasamos por el centro de visitantes para recoger información y planos en papel. Desde allí, junto a los aseos, tomamos el sendero que conduce a la zona de picnic. Al final de esta área parte un sendero que conecta directamente con la senda de la Torre de Prado Ancho, señalizada con marcas azules. Este primer recorrido discurre por la zona norte del humedal y tiene carácter lineal, aunque lo adaptamos para hacerlo circular aprovechando un sendero anexo. Comenzamos en un embarcadero que actúa como primer punto de observación de aves. Las primeras luces del día, el silencio y la ausencia de visitantes hacen que este tramo resulte especialmente interesante. Siguiendo las marcas azules, avanzamos pasando por un segundo observatorio "no oficial" en la orilla y un tercer punto de observación de aves en una caseta caseta. A partir de ahí se suceden varios puntos de observación, hasta completar un total de cuatro casetas.
El itinerario incluye una pasarela sobre la laguna que permite adentrarse en el humedal sin interferir en su dinámica. Finalmente alcanzamos la torre de Prado Ancho, un observatorio de dos alturas que ofrece una visión amplia del entorno. En este punto la actividad de aves es constante y el entorno mantiene una tranquilidad que contrasta con lo que encontraremos más adelante. El regreso lo realizamos por un camino paralelo, siguiendo indicaciones algo confusas en algún cruce, pero confirmando que era transitable a pie. Terminamos cruzando un pequeño aparcamiento que nos devuelve a la zona central.
Desde aquí iniciamos la senda de la Isla del Pan, señalizada con marcas amarillas. Es el itinerario más conocido del parque y recorre el interior del humedal mediante pasarelas de madera que enlazan distintas islas. Nada más comenzar encontramos los observatorios de la laguna de aclimatación, uno a la izquierda y otro a la derecha, donde se pueden observar aves en proceso de adaptación.
El recorrido continúa hasta alcanzar la Isla de la Entradilla, donde se suceden varios observatorios consecutivos a los que se accede desde las pasarelas. A continuación pasamos por la Isla del Descanso y un nuevo punto de observación antes de llegar a la Isla del Pan. En este punto se encuentra la cabaña del pescador y el principal observatorio elevado, desde donde se dispone de varios puntos de información, y se obtiene una buena panorámica del entorno.
El trazado sigue por un bosque de tarayes (un árbol endémico y muy común en el Parque), completando el tramo circular de la isla y pasando por la Isla de los Tarayes, un nuevo punto de observación, la Isla del Maturro y otra pasarela sobre la laguna. El recorrido se completa con un último observatorio y una zona de majanos (estructuras históricas de la población local por la que se acumulaban cantos rodados en forma de torre) con paneles informativos. A estas horas, ya entrada la mañana, la afluencia de visitantes es elevada. El ruido y el trasiego constante reducen notablemente la presencia visible de aves, lo que marca una diferencia clara respecto a la primera senda.
A continuación, comenzamos el itinerario de la laguna permanente (roja), señalizado en rojo. Este tramo corresponde a la entrada del río Guadiana al parque, y cuenta con dos observatorios principales. Iniciamos girando a la derecha, recorriendo una pasarela sobre la lámina de agua hasta alcanzar el primer punto de observación. El recorrido finaliza entre alineaciones de álamos blancos. En esta ocasión no tuvimos (o supimos) hacer la ruta circular, por lo que toca regresar por nuestros pasos al llegar al final de la misma.
Las sendas habilitadas en el parque cumplen una función clave en la conservación y divulgación de este espacio natural. Permiten acceder a una parte representativa del humedal sin alterar su equilibrio, concentrando el tránsito en itinerarios definidos. En el contexto de la provincia de Ciudad Real y la cuenca del Guadiana, estas infraestructuras hacen posible acercarse a un ecosistema único, donde el agua determina la biodiversidad y el paisaje, y donde las variaciones en su nivel condicionan la presencia de fauna a lo largo del año.
La ruta finaliza de nuevo en el entorno del centro de visitantes, tras completar un recorrido que combina tramos muy tranquilos a primera hora con otros claramente masificados. Una experiencia que refleja bien la diferencia entre recorrer el parque al amanecer o hacerlo en horas centrales del día.

