Ruta 311 - Senda del Hornillo, pasando por la Cascada del Hornillo, Mirador del Aceña, y regreso por el cauce del Río Aceña

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Fecha: 31 de mayo de 2026

2 personas a pie

Distancia: 4,54 km

Desnivel positivo: 251 m

Dificultad técnica: Moderado

Desnivel negativo: 251 m

Altitud máxima: 1.388 m

Altitud mínima_ 1.151 m

Tipo de ruta: Circular

Tiempo en movimiento: una hora 31 minutos

Tiempo: una hora 51 minutos


La idea era completar el recorrido oficial de la Senda del Hornillo, una ruta cuyos distintos tramos había transitado en otras ocasiones formando parte de itinerarios más largos, pero que nunca había realizado de manera íntegra y siguiendo su trazado original. Se trata de una excursión corta, perfecta para una tarde tranquila. Aunque el principal atractivo es la Cascada del Hornillo, situada apenas un kilómetro después de comenzar, la senda continua hasta el Mirador del Aceña, y para cerrar el circuito completo, desde allí descendimos por la vertiente opuesta hacia la pista que acompaña al río Aceña, en un tramo que nos sorprendió por su fuerte pendiente y carácter mucho más exigente de lo que cabría esperar en una ruta por lo demás bastante sencilla.




Adjunto mapa 3D y vínculo a Wikiloc:


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/senda-del-hornillo-pasando-por-la-cascada-del-hornillo-mirador-del-acena-y-regreso-por-el-cauce-del-267132693




Entre Robledondo y Santa María de la Alameda, comenzamos en el aparcamiento de la Senda del Hornillo, junto al Puente de la Aceña, en la carretera M535. El acceso a esta carretera secundaria se realiza por la M505, entre el Puerto de la Cruz Verde y Las Navas del Marqués, desviándose en el Puerto de la Paradilla hacia Robledondo. En nuestro caso veníamos desde Peguerinos. En la explanada del aparcamiento se conservan paneles informativos que ayudan a contextualizar el espacio natural y las rutas e la zona de Santa María de la Alameda. Desde aquí se cruza la cancela que marca el inicio del recorrido.




El itinerario arranca por una pista cómoda bajo pinares, siguiendo el curso del arroyo, en un ambiente fresco y protegido en esta primera parte. El primer puente de los varios que cruzaremos sobre el río Hornillo aparece pronto como primer hito claro, tras el cual la senda continúa bajo pinares densos y zonas de jaras en flor, manteniendo un trazado sencillo y bien definido. Más adelante se cruza un segundo puente, esta vez de metal, donde el entorno empieza a mostrar mayor variedad de relieve y pequeños cambios de pendiente.




A partir de este punto el sendero gana interés paisajístico. La Cascada del Hornillo, a 1 kilómetro del inicio, se presenta como uno de los elementos centrales del recorrido, con una caída de agua en varios saltos que forma una zona húmeda y resbaladiza en algunos tramos.




La senda continúa tras la cascada por un corredor fluvial, enlazando con el Puente de troncos (1.6 km), que en realidad funciona como un vado de piedras y madera. En este tramo aparecen balizas de seguimiento de la Senda del Hornillo que ayudan en la orientación, porque la senda se estrecha y camufla en ocasiones.




El itinerario asciende ligeramente hasta salir del pinar, alcanzando en breve el Mirador de la Senda del Hornillo y del Río Aceña en el segundo kilómetro de la ruta. Desde este punto se obtiene una panorámica amplia del entorno, con visuales hacia el valle del Hornillo, Robledo de Chavela y las alineaciones montañosas de Gredos al fondo. Aquí el terreno cambia de forma notable y se introduce una de las fases más exigentes de la ruta.




El descenso desde el Mirador del Aceña constituye el tramo más técnico del recorrido, con pendiente acusada, terreno suelto y tramos de pedrera que obligan a extremar la atención. La senda pierde definición en algunos puntos y las balizas resultan clave para mantener la dirección correcta hacia la base del valle. Este descenso conecta con el río Aceña, donde el paisaje se abre de nuevo y aparecen infraestructuras asociadas al uso histórico del agua y la actividad ganadera.




En este contexto, la Senda del Hornillo actúa como un eje de conexión entre distintos ambientes de la Sierra de Guadarrama, integrando bosques de pino albar en altura, formaciones de roble y encina en cotas intermedias, y vegetación de ribera en los fondos de valle. Este gradiente ecológico, unido a la presencia de roquedo granítico y gneis, explica la diversidad del paisaje y su fragilidad, especialmente en zonas de fuerte pendiente o con alta presión climática estacional.




Ya en la parte baja, se cruzan varios puentes sobre el Río de la Aceña, antes de pasar por la Escuela de Pesca, a la que sigue un Paso canadiense, y llegar a la carretera M535, junto al aparcamiento donde iniciamos el recorrido, cerrando el itinerario circular con una transición progresiva entre valle, bosque y cauces fluviales.

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