Fecha: 19 de junio de 2026
Distancia: 22,6 km
Desnivel positivo: 1.065 m
Dificultad: Moderado
Desnivel negativo: 1.065 m
Altitud máxima: 549 m
Altitud mínima: 55 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo en movimiento: 6 horas 27 minutos
Tiempo: 7 horas 4 minutos
En esta ruta, nos acercamos a Benahavís, un municipio de la provincia de Málaga, situado entre la Costa del Sol y la Serranía de Ronda. Este destaca por su gran riqueza natural, ya que cerca del 90 % de su territorio está formado por sierras y montes, siendo puerta de entrada al entorno de la Parque Nacional Sierra de las Nieves. Su término municipal está atravesado por los ríos Guadalmina, Guadalmansa y Guadaiza, que contribuyen a la belleza de sus paisajes.
La idea inicial de esta ruta era combinar varias sendas homologadas de la zona en un único recorrido. Sin embargo, sobre el terreno nos encontramos con una realidad cada vez más frecuente: algunos caminos que tenía previstos estaban cerrados, bien por la expansión urbanística, bien porque antiguos pasos que consideraba públicos habían sido bloqueados. A pesar de ello, fuimos adaptando el recorrido sobre la marcha y finalmente conseguimos unir todas las sendas previstas en una ruta larga, variada y muy satisfactoria.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa en 3D de la ruta:
Comenzamos la caminata en el aparcamiento situado junto al Parque Torre Leonera, y nos dirigimos hacia el río Guadalmina, pasando junto a las pozas situadas cerca de la Avenida Fiscal Luis Portero García. Cruzamos a la ribera este del río y lo remontamos por la parte baja de Benahavís, en la calle La Ribera, para alcanzar finalmente el punto de inicio de la Senda de las Libélulas (SLA-252), que nos lleva por la Cañada de Juan de Mina. Los paneles informativos explican que se trata de un agradable recorrido que permite descubrir el mundo de las libélulas mientras se avanza junto al Guadalmina, atravesando paisajes mediterráneos donde antiguamente existieron molinos, campos de cultivo y apriscos ganaderos.
Pronto llegamos a la antigua calera. El panel describe con detalle el funcionamiento de estos hornos tradicionales, excavados en la ladera y utilizados para producir cal mediante la combustión continuada de piedra caliza y leña. Más adelante, otro punto interpretativo nos introduce en el bosque de ribera, denominado acertadamente "El Reino de las Sombras", donde la densa sauceda crea el hábitat ideal para numerosas especies de libélulas y caballitos del diablo. Poco después encontramos información sobre el Anax imperator, la libélula emperador, una de las especies más grandes de Europa, fácilmente reconocible por su potente vuelo y sus llamativos colores.
Continuamos bordeando la presa y el embalse del Guadalmina. Nuestra intención inicial era continuar por la Cañada de la Mora, pero el acceso estaba cerrado al informarse en los carterles de que se trata de un camino privado, por lo que seguimos el trazado oficial de la Senda de las Libélulas hasta entrar en Benahavís por su parte alta, pasando junto al Ayuntamiento.
Allí enlazamos con la Senda de La Coja o Torre de la Romera. Un panel nos da la bienvenida a este sendero que conduce hasta los restos de la antigua alquería de al-Award y al histórico refugio del visir de Málaga. Seguimos el sendero hacia la izquierda y continuamos recto por el camino de la Torre de la Romera, disfrutando de las vistas sobre el valle y de una pequeña cascada situada frente a un antiguo cortijo, y flanqueada por uno de los lujosos campos de Golf que pueblan la zona.
Tras un breve pero intenso ascenso por un camino pedregoso alcanzamos las ruinas del poblado y de la Torre Romera. El panel recuerda que este enclave fue una importante alquería agrícola dedicada, entre otras actividades, al trabajo de la seda y el lino, además de refugio del gran visir de Málaga. También relata el saqueo sufrido en el siglo XV por corsarios portugueses procedentes de Ceuta.
Descendimos para continuar después por una nueva subida que nos condujo hasta la urbanización Montemayor Alto. Salimos de ella por un camino que ofrece magníficas vistas de la Costa del Sol hasta incorporarnos a la Senda del Castillo de Montemayor (SLA-276), que también utilizaríamos posteriormente en el regreso.
Las panorámicas desde el Mirador de Montemayor son extraordinarias. Desde allí se domina tanto el valle de Benahavís como buena parte del litoral malagueño. El panel interpretativo explica la importancia estratégica del castillo de Montemayor, una de las fortalezas más inexpugnables de Al-Andalus, dotada de varios recintos defensivos, torres y aljibes, con comunicación visual directa con otras atalayas costeras.
El ascenso final al castillo, situado a 579 metros de altitud, presenta un tramo técnico equipado con una barandilla de madera. El esfuerzo merece la pena. Las vistas abarcan una enorme extensión de territorio y permiten comprender perfectamente la importancia defensiva que tuvo esta fortaleza hasta su conquista por las tropas cristianas en 1485.
Tras regresar por la misma senda descendimos por la pista del Camino de Montemayor hasta la urbanización Benahavís Country Hills. Aquí volvimos a encontrar nuevos cierres de caminos, por lo que evitamos la senda junto al muro y continuamos por la zona peatonal de la calle Aixa, que tambien es parte del trazadp inicial de la Senda del Castillo de Montemayor. Al finalizar el descenso, un nuevo panel marca el inicio oficial de la susodicha senda y recuerda la importancia histórica del castillo y las leyendas asociadas al origen del nombre de Benahavís.
Ya de vuelta al pueblo pasamos junto a las letras de "Benahavís" en una serie de arbustos esquesitamente podados, a modo de bienvenida, y comenzamos a descender por la senda que acompaña al Guadalmina paralela a la Carretera que baja San Pedro de Alcántara. Nos acercamos a la Charca de las Mozas y a la espectacular zona conocida como la Angostura del Guadalmina, disfrutando también del Mirador del Tajo Novo. En estas fechas el río no llevaba mucha agua, pero había la suficiente para disfrutar de unas bonitas pozas.
Desde aquí comenzamos la Senda de la Acequia del Guadalmina. El panel introductorio explica que hace más de diez siglos los árabes canalizaron estas aguas para regar huertas y alquerías, creando una infraestructura hidráulica que todavía hoy continúa en funcionamiento.
Esta senda constituye además un excelente ejemplo de recuperación y puesta en valor del patrimonio hidráulico tradicional. Gracias a su acondicionamiento se conserva un importante corredor ecológico asociado al bosque de ribera y se facilita el conocimiento de sistemas de aprovechamiento del agua que han modelado históricamente el paisaje mediterráneo.
Pasamos por el Mirador de las Pérgolas y la Ermita de la Virgen del Rosario antes de alcanzar el Pantano de la Leche y el agradable paseo junto a la acequia. Cruzamos el puente por su parte superior, dejando abajo el Sendero de los Aguilanes, que no seguimos en esta ocasión. Varios paneles explican el funcionamiento de la acequia, auténtica obra de ingeniería tradicional cuyo mantenimiento dependía históricamente del denominado alcalde de aguas.
Las panorámicas sobre el valle del río Guadalmina, y la propia acequia acompañan el tramo final de la jornada. Finalmente cruzamos el puente sobre el Guadalmina y regresamos a la Charca de las Mozas para completar los últimos metros hasta el Parque Torre Leonera, cerrando así una ruta exigente por su longitud y desnivel, pero muy completa y variada, en la que conseguimos enlazar tres de las sendas más interesantes de Benahavís a pesar de los numerosos obstáculos encontrados en el camino.