Fecha: 19 de julio de 2026
Distancia: 11,94 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 356 m
Desnivel negativo: 356 m
Altitud máxima: 86 m
Altitud mínima: 0 m
Dificultad: Moderado
Tiempo en movimiento: 3 horas 13 minutos
Tiempo: 3 horas 19 minutos
Aprovechando nuestra estancia en San Vicente de la Barquera, decidimos recorrer la Ruta de los Acantilados de San Vicente, en el noroeste de la localidad, y plenamente integrada en el Parque Natural de Oyambre, ampliándola ligeramente para conocer algunos rincones que quedaban fuera del itinerario señalizado. Nos acercamos también al Santuario de la Barquera, a la bocana de la ría y a la recóndita playa de Las Fuentes, combinando patrimonio, costa y naturaleza en un recorrido circular muy variado.
Adjunto el vínculo a Wikiloc, mapa 3D de la ruta realizaada, y el trazado oficial de la Ruta de los Acantilados de San Vicente, que seguimos durante gran parte de la ruta.
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/san-vicente-de-la-barquera-ruta-de-los-acantilados-274998448
San Vicente de la Barquera es una de las localidades más representativas de la costa cántabra. Situada entre las rías de Rubín y Pombo, dentro del Parque Natural de Oyambre y con los Picos de Europa como telón de fondo, conserva un importante legado histórico. Repoblada en el siglo VIII y consolidada tras recibir el fuero real de Alfonso VIII en 1210, fue una de las históricas Cuatro Villas de la Costa. Su casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico, reúne monumentos tan destacados como el Castillo del Rey, la iglesia de Santa María de los Ángeles y el Puente de la Maza, además de ser un punto clave del Camino de Santiago del Norte y el lugar donde comienza el Camino Lebaniego, que comenzaríamos al día siguiente de la realización de esta ruta.
Comenzamos junto al antiguo mástil de barco y cruzamos el Puente de la Barquera, disfrutando enseguida del Mirador de la Ría del Puente de la Barquera antes de recorrer el puerto pesquero. A continuación recorrimos el Paseo de la Barquera, escenario habitual de muchas celebraciones populares, hasta llegar al Santuario de la Virgen de la Barquera. Esta pequeña capilla del siglo XV alberga la imagen de la patrona de la villa y está profundamente ligada a la tradición marinera. Según la leyenda, la Virgen llegó flotando en una pequeña embarcación sin remos ni tripulación, motivo por el que cada año protagoniza la conocida procesión marítima de La Folía.
Continuamos hasta la Ensenada de la Barra y alcanzamos Peña Mayor, en el extremo del espigón, donde se obtiene una amplia panorámica de la entrada de la ría y del mar Cantábrico.
Regresamos unos metros para tomar la senda señalizada de los acantilados. Un sendero que asciende mediante varias zetas nos condujo hasta el Mirador de Punta de la Silla y, poco después, al faro de Punta de la Silla y al Centro Interpretativo del Parque Natural de Oyambre. Tras cruzar una portilla de madera, y seguir unos metros por un camino de tierra, llegamos a las ruinas de la ermita de Santa Catalina, uno de los numerosos vestigios históricos del recorrido, desde donde continuamos dejando la carretera de Santillán a Boira para seguir por una pista que pasa junto al Área Recreativa La Guía.
A partir de este punto el camino cambia de carácter. Varias zonas de escalones de madera permiten superar estrechos pasos entre alambradas, que en este tramo están protegidas con cercados electrificados para el ganado. Mucho ojo quien venga con niños pequeños o perros. Superado el último de estos pasos, comienza la mejor parte de la ruta, próxima al mar, y cresteando por los acantilados.
El sendero continúa paralelo a los acantilados, atravesando una pequeña garganta antes de alcanzar Punta Cueto Marías, uno de los mejores balcones naturales de toda la ruta. Poco después llegamos a la Cueva del Culebre, donde coincidimos con varias cabras vigiladas por mastines, una imagen habitual en esta zona de pastos.
Seguimos hasta Punta del Fraile, desde cuyo mirador se contempla la Ensenada de las Fuentes y las vistas sobre la playa de Las Fuentes. Merece la pena desviarse unos minutos para bajar hasta esta pequeña y escondida playa, mucho más tranquila que otras del entorno.
Reanudamos la marcha atravesando zonas de prados donde pastaban reses y varias garzas buscaban alimento cerca de las zonas húmedas. Después de varios cruces a izquierda y derecha enlazamos con la carretera para iniciar el regreso, disfrutando de una excelente panorámica de San Vicente de la Barquera y de la ría del Peral. Finalmente pasamos junto a la Fuente Nueva antes de regresar al Puente de la Barquera y completar esta interesante ruta circular de casi doce kilómetros, perfecta para conocer una de las zonas costeras más atractivas del occidente cántabro.