Fecha: 8 de agosto de 2026
Distancia: 16,69 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 1.191 m
Desnivel negativo: 1.191 m
Altitud máxima: 1.233 m
Altitud mínima: 346 m
Dificultad: Difícil. Gran desnivel positivo, subidas empinadas y terreno técnico
Tiempo en movimiento: 7 horas un minuto
Tiempo: 8 horas 21 minutos
Ascenso a La Concha desde Istán, realizando una ruta circular que combina el GR-243.1 Istán-Ojén, el PRA-431 de los Tres Picos, el PRA-168 Juanar-La Concha, el Paso del Lobo y el PRA-135 Istán-La Concha. Son 16,69 km con 1.191 metros de desnivel positivo, una altitud máxima de 1.233 metros y una dificultad alta, tanto por el desnivel como por el terreno técnico.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D de la ruta:
Comienzo en el aparcamiento de Los Altos de Istán, junto al punto de información de las rutas que parten del municipio, y sigo las indicaciones del GR-243.1 hacia Ojén. El camino pasa inicialmente por una pista de tierra junto a lo que debe ser un campo de tiro y, tras atravesar una puerta abierta, tomamos la Cañada de Juan Inglés, que entra de lleno en el entorno del Río Molinos.
El sendero continúa por el cauce seco del río, atravesando lo que viene a ser un pequeño cañón en una parte preciosa de la ruta, donde aparece ya la primera cadena para ayudar en un repecho. Es la primera de las 10 con las que me toparé durante el recorrio. Poco después la senda continua compartiendo el cauce algunos tramos y por un sendero en otros, hasta enlazar con el PRA-431, correspondiente a la ruta de los Tres Picos, en dirección al Llano de los Enebros.
Desde aquí comienza uno de los tramos más exigentes de la subida, con un ascenso continuo por zetas que permite salvar unos 300 metros de desnivel en apenas 1,5 kilómetros. Hasta este punto había disfrutado de sombra, pero a partir de aquí entro en terreno abierto y el sol me acompañará prácticamente hasta el final.
En el Puerto de Zarparrillá tomo a la derecha el sendero hacia La Concha, dejando a la izquierda el Sendero de Mario Zumaquero. Paso por el Puerto de los Tres Pinos y el Collado Paso del Lobo, donde enlazo con el tramo más conocido del ascenso clásico a La Concha.
Aquí el ambiente cambia completamente. Me encuentro con bastantes personas en ambos sentidos, especialmente en el recorrido por la cresta. Alcanzo el Collado Salto del Lobo y comienzo el paso del mismo nombre, donde hay varios tramos equipados con cadenas que facilitan el avance por el terreno rocoso. Superado el Paso del Lobo, el camino continúa hacia el Tajo Blanco, alternando crestas, collados y zonas de terreno muy pedregoso.
Una vez superado el paso, en un collado que da al Lastornar, las vistas comienzan a abrirse hacia la vertiente de la Costa del Sol.
La jornada, sin embargo, no ofrece la visibilidad habitual. Desde la falda del Lastonar puedo contemplar la costa de Marbella y los tres valles, aunque las zonas bajas están cubiertas por la niebla. Continúo hasta el Puerto del Tajo Blanco y alcanzo el punto de información del PRA-168 Juanar-La Concha. Poco después, en la Cresta Sur del Cepillo del Enebro, encuentro el cruce con el PRA-135 Istán-La Concha, que será el camino de regreso.
Desde aquí sigo cresteando hasta La Concha. El sendero se confunde en algunos puntos con las propias rocas calizas de la cresta y es necesario prestar atención para encontrar el paso correcto. Finalmente alcanzo la cima de La Concha, a 1.215 metros, y me acerco al conocido banco metálico situado en el mirador. Las nubes empiezan a retirarse, pero entonces aparece otro factor que marcará el resto de la ruta: el calor.
Inicio el descenso hacia Istán por el PRA-135. Si la subida por el lado de La Concha es técnica, este descenso no resulta mucho más sencillo. El terreno es pedregoso, muy vertical y con numerosos pasos expuestos. A lo largo del recorrido encuentro varios tramos equipados con cadenas, especialmente en las zonas del Sendajón, Puerto de los Corralillos, Paso de Castillejo y Hoyo de la Fraguara. En total son diez puntos con cadenas a lo largo de la ruta que ayudan a superar algunos de los pasos más comprometidos.
Desciendo por la ladera del Cerro de los Corralitos, paso por la parte alta y baja del Sendajón, alcanzo el Puerto del Pilón o de los Corralillos y continúo por la Cañada del Castillejo, actualmente seca. Después vienen el Puerto del Madroño o Paso de Castillejo, el Hoyo de la Fraguara, Puerto Hilito, Puerto Ventana y Puerto Corrito, hasta que finalmente aparecen las primeras vistas de Istán.
En este último tramo, y para los que hagais uso del track, a unos 800 metros de la llegada, el GPS registra un pequeño error que dibuja una línea recta fuera del sendero. Ese trazado debe ignorarse y continuar por el camino, que se encuentra perfectamente definido. Paso junto al desvío hacia El Picacho y sigo descendiendo hasta cerrar la ruta en Istán.
El calor ha sido, sin duda, el verdadero enemigo de la jornada. Durante la segunda mitad de la ruta la temperatura supera los 35 grados, sin fuentes y con muy pocas zonas de sombra. Es un recorrido que exige buena forma física, experiencia en montaña y capacidad de orientación, especialmente si aparecen niebla o malas condiciones meteorológicas.
El índice IBP de la ruta es de 118, es decir muy dura para personas con condicion física media, y esta métrica no tiene en cuenta el fuerte calor de la época.
La Sierra Blanca constituye uno de los grandes espacios naturales de la Costa del Sol, pero también permite comprobar hasta qué punto este territorio está sometido a una fuerte presión urbanística. Resulta especialmente triste contemplar cómo zonas de enorme valor paisajístico y ecológico van desapareciendo o transformándose por la construcción, mientras todavía quedan espacios como este que permiten entender la dimensión natural de la Costa del Sol.
Con el track finalmente cerrado, me acerco al centro de Istán para refrescarme y rehidratarme en la Fuente de los Siete Caños. Después de más de ocho horas de ruta, el agua se convierte en el mejor final posible para una jornada exigente.