Fecha: 11 de octubre de 2026
Distancia: 28,9 km
Tipo de ruta: Solo ida
Desnivel positivo: 545 m
Desnivel negativo: 537 m
Altitud máxima: 745 m
Altitud mínima: 571 m
Dificultad: Moderado (Larga distancia)
Tiempo en movimiento: 6 horas 28 minutos
Tiempo: 7 horas 47 minutos
Con La línea 10 de Metro de Madrid hemos añadido otra etapa de nuestro proyecto de paseos urbanos, que iniciamos en 2025 con la idea de recorrer a pie los distintos tramos de la red metropolitana madrileña, siempre dentro de la zona A. Con este itinerario completamos las líneas 1 a 10, un recorrido que nos ha permitido descubrir Madrid desde una perspectiva diferente, enlazando barrios, parques, zonas históricas y nuevos desarrollos urbanos. En esta ocasión, afrontamos la más larga de las rutas realizadas hasta ahora (29 kilómetros) desde Cuatro Vientos hasta Ronda de la Comunicación, con un trazado llano en términos generales y un firme excelente durante casi todo el recorrido, incluidas las pistas por las que atravesamos la Casa de Campo.
Adjunto el vínculo a la entrada del blog donde resumo todas las lineas de metro realizadas hasta la fecha:
https://amsenderismo.blogspot.com/2025/04/ruta-124-lineas-de-metro-de-madrid-1-2.html
Así como, el mapa 3D y el vínculo a Wikiloc:
Comenzamos en la estación de Metro de Cuatro Vientos, situada en el distrito de Latina, en el suroeste de Madrid, junto a la carretera de Extremadura y muy próxima al aeródromo del mismo nombre. La estación cuenta tanto con Metro como con Cercanías Renfe, lo que facilita el acceso desde diferentes puntos de la Comunidad de Madrid. Desde aquí nos ponemos en marcha hacia el norte, siguiendo el trazado de la línea 10 y pasando por las estaciones de Aviación Española y Colonia Jardín.
Esta primera parte discurre por un entorno algo desangelado, con grandes espacios abiertos, infraestructuras viarias y amplias superficies todavía pendientes de una transformación más profunda. Es una zona en la que cuesta encontrar la continuidad urbana de otros sectores de Madrid, pero precisamente por eso permite apreciar una ciudad que no termina en sus barrios consolidados y que mantiene todavía mucho terreno por desarrollar. Caminamos entre espacios de transición, donde conviven las comunicaciones, las áreas residenciales y los terrenos vacíos, siguiendo un itinerario que poco a poco nos acerca a uno de los grandes pulmones verdes de la capital.
Tras superar Colonia Jardín, nos dirigimos hacia la Casa de Campo, a la que accedemos por su sector occidental. El cambio de ambiente es evidente: dejamos atrás el paisaje urbano más abierto para adentrarnos en un espacio dominado por la vegetación y una extensa red de caminos. La Casa de Campo ocupa aproximadamente 1.535 hectáreas y es el mayor parque público de Madrid. Su origen se remonta al siglo XVI, cuando Felipe II adquirió terrenos próximos al Alcázar para crear un espacio de recreo y caza vinculado a la residencia real. Durante siglos permaneció ligado a la Corona, ampliándose progresivamente hasta alcanzar las dimensiones que conocemos hoy.
Con la proclamación de la Segunda República, en 1931, la Casa de Campo pasó a ser propiedad municipal y abrió sus puertas al público. Desde entonces se ha convertido en uno de los espacios de ocio más importantes de Madrid, tanto para quienes buscan pasear como para los aficionados a la bicicleta o al senderismo. Su interior combina pinares, encinares, zonas de matorral, pistas forestales y senderos que permiten recorrerla por itinerarios muy diversos. También alberga lugares tan conocidos como el Lago, el Puente de la Culebra, la Venta del Batán, el Cerro Garabitas y distintas fuentes y caminos históricos, además del Zoo Aquarium y el Parque de Atracciones.
En nuestro caso, el objetivo es atravesarla de sur a norte, enlazando las estaciones de Casa de Campo, Batán y Lago, que nos sirven como referencias durante este tramo. Aunque nos encontramos dentro de Madrid, el entorno ofrece una sensación de amplitud difícil de encontrar en las calles de la ciudad. Avanzamos por pistas de tierra en buen estado, siendo uno de los sectores de la ruta más agradables para caminar. Avanzamos hacia el norte, entre las vías del metro y el Parque de Atracciones y el Arroyo Meaques, hasta alcanzar la salida por el Puente del Rey.
Al cruzarlo dejamos atrás la Casa de Campo y entramos en el entorno de Madrid Río, donde el paisaje vuelve a cambiar. El Manzanares, los paseos peatonales y los espacios acondicionados junto al cauce nos conducen hacia Príncipe Pío, uno de los principales intercambiadores de transporte de Madrid. La estación se encuentra junto al antiguo edificio de la Estación del Norte, hoy integrado en el complejo de Príncipe Pío, y conecta las líneas 6 y 10 de Metro con Cercanías Renfe, además de numerosas líneas de autobús. Su posición, entre el río, el centro histórico y la Casa de Campo, la convierte en un punto de paso natural para quienes se desplazan a pie entre estos espacios.
Desde Príncipe Pío comenzamos la parte más urbana del recorrido. Dejamos atrás los caminos amplios del parque para entrar en calles, plazas y avenidas donde el tráfico, los comercios y la actividad cotidiana marcan el ritmo. Pasamos por Plaza de España, situada junto al comienzo de la Gran Vía, uno de los principales ejes del centro de Madrid. La estación de Metro, inaugurada en 1941 y servida por las líneas 3 y 10, se encuentra en un entorno que reúne numerosos lugares de interés, como el Palacio Real, los Jardines de Sabatini, el Templo de Debod y el Parque del Oeste.
A partir de aquí nos adentramos en el Madrid histórico, donde las calles y plazas conservan la huella de distintas etapas de crecimiento de la ciudad. En este tramo también incorporamos Noviciado, una estación que técnicamente no pertenece a la línea 10, pero que mantiene conexión con ella por lo que la incorporamos como una de las referencias de nuestro itinerario. Continuamos hacia Tribunal, en pleno centro, y después hacia Alonso Martínez. La sucesión de estaciones nos permite comprobar cómo cambia el carácter de Madrid a medida que nos alejamos del núcleo histórico. Tras Alonso Martínez seguimos hacia Gregorio Marañón y Nuevos Ministerios, dejando atrás las calles más estrechas para incorporarnos al entorno del paseo de la Castellana. Esta gran avenida constituye uno de los principales ejes de comunicación de la ciudad y articula buena parte de su actividad económica y administrativa.
Nuevos Ministerios es uno de los intercambiadores más importantes de Madrid, con conexiones de Metro y Cercanías. Su ubicación, junto al complejo de edificios públicos y oficinas que le da nombre, permite enlazar el centro con el norte de la capital y con el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Para nosotros representa también un cambio en el recorrido: entramos en un Madrid más amplio y funcional, dominado por las grandes vías, las oficinas y los edificios de mayor escala.
Seguimos por la Castellana hasta alcanzar el entorno del estadio Santiago Bernabéu y su estación de Metro, actualmente inmersa en un importante proceso de remodelación relacionado con la transformación del estadio y de sus accesos. Las obras buscan modernizar y ampliar las instalaciones para adaptarlas al elevado número de viajeros que genera esta zona, especialmente durante los partidos y los grandes acontecimientos.
Pasamos después por Cuzco, hasta llegar a Plaza de Castilla, uno de los principales intercambiadores de transporte de la capital. Aquí confluyen las líneas 1, 9 y 10 de Metro, junto con numerosas líneas de autobús urbano e interurbano. Las Torres KIO, con su característica inclinación, y el monumento a Calvo Sotelo constituyen algunas de las referencias visuales de este espacio, que funciona como puerta de entrada y salida de Madrid hacia los municipios del norte de la Comunidad.
A estas alturas llevamos ya una distancia considerable, pero todavía queda una parte importante de la ruta. Desde Plaza de Castilla continuamos hacia Chamartín, otro de los grandes nudos de comunicaciones de la ciudad. La estación de Madrid-Chamartín-Clara Campoamor concentra servicios de Cercanías, Media Distancia y alta velocidad, además de las conexiones de Metro de las líneas 1 y 10. Desde sus andenes parten trenes hacia numerosos destinos de España, especialmente hacia el norte y el este peninsular. El complejo ha experimentado distintas ampliaciones y reformas para responder al crecimiento del tráfico ferroviario y a su papel dentro de la red nacional de transportes.
Tras dejar atrás Chamartín, el recorrido sigue hacia Begoña y Fuencarral. La presencia de grandes infraestructuras y vías de comunicación continúa siendo importante, aunque progresivamente el entorno va perdiendo parte de la densidad que caracteriza al centro. Llegamos a Fuencarral, un antiguo pueblo que el crecimiento de Madrid terminó incorporando a la ciudad. Su historia resulta especialmente interesante porque permite reconocer cómo algunos núcleos que en su día estaban separados de la capital han quedado absorbidos por la expansión urbana, conservando parte de su identidad dentro de una metrópoli mucho mayor.
La estación de Fuencarral fue inaugurada en 1998. Su entorno, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, combina áreas residenciales, grandes vías y espacios que conectan con los sectores verdes y los caminos del norte de Madrid. Aquí dejamos progresivamente atrás el paisaje más consolidado de la ciudad para adentrarnos en zonas de desarrollo relativamente reciente.
Pasamos por Tres Olivos y continuamos hacia Montecarmelo, uno de los barrios que representan la expansión residencial de Madrid hacia el norte. El paisaje urbano vuelve a cambiar: aparecen edificios modernos, calles más amplias, zonas ajardinadas y espacios abiertos que responden a una planificación diferente de la que encontramos en el centro histórico. Son barrios concebidos para una ciudad que ha seguido creciendo más allá de sus antiguos límites, aunque la presencia de grandes infraestructuras recuerda que la conexión con el resto de Madrid sigue siendo un elemento fundamental.
Desde Montecarmelo avanzamos hacia Las Tablas, otra de las grandes áreas de expansión urbana del norte de la capital. En este sector se mezclan las viviendas, las zonas verdes y los complejos empresariales, con una trama urbana moderna y amplias avenidas.
La última parte del itinerario nos conduce hasta Ronda de la Comunicación, donde damos por finalizada la ruta. La estación, inaugurada en 2003, pertenece a la línea 10 y se encuentra junto a la Ciudad de Telefónica y el desarrollo empresarial de Las Tablas. Sus instalaciones y su entorno reflejan el carácter moderno de esta zona, con amplios espacios, edificios de oficinas y áreas residenciales próximas. Desde aquí, la línea 10 continúa desempeñando su función como enlace entre el norte y el sur de Madrid, conectando barrios de características muy diferentes.
El IBP de la ruta es de 69, que entiendo que viene por la distancia, ya que el trazado es moderado y discurre mayoritariamente por superficies cómodas, sin dificultades técnicas relevantes. Esta ruta resume bastante bien el sentido del proyecto que venimos desarrollando desde 2025: utilizar las líneas de Metro como referencia para descubrir Madrid a pie, enlazando lugares que normalmente visitamos de manera aislada o a los que nos desplazamos directamente en transporte público. En esta ocasión hemos unido los espacios abiertos del suroeste, la Casa de Campo, el centro histórico, el eje financiero de la Castellana, el antiguo núcleo de Fuencarral y los nuevos barrios del norte. Una sucesión de paisajes urbanos muy distintos que permite comprobar hasta qué punto Madrid es una ciudad diversa y cambiante, y cómo una línea de Metro puede convertirse en el argumento para recorrerla de un extremo a otro caminando.