Fecha: 24 de octubre de 2026
Distancia: 11,91 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 547 m
Desnivel negativo: 547 m
Altitud máxima: 1.498 m
Altitud mínima: 1.090 m
Dificultad: Fácil (Gran desnivel positivo)
Tiempo en movimiento: 3 horas 10 minutos
Tiempo: 4 horas
Ruta de corte contemplativo y marcada presencia botánica, que recorre la ladera meridional del cordal que une el monte Abantos con el Alto de Malagón y Cancho de la Cabeza, enlazando algunos de los principales itinerarios y rincones forestales de esta vertiente. El recorrido sigue parcialmente la Senda de los Tesoros de Abantos, incorporando el Camino del Silencio y varios desvíos que permiten descubrir el Hayedo Escondido en plena transformación otoñal, contemplar el amanecer desde el Mirador de los Alerces y recorrer el Arboreto Luis Ceballos, para regresar finalmente por el histórico Camino Horizontal. En conjunto, es un itinerario muy sencillo de transitar, pensado más para disfrutar del entorno y de sus elementos botánicos y forestales que para buscar desniveles o cumbres.
Adunto vínculo de Wikiloc y mapa en 3D:
Comienzo junto al Embalse del Romeral, cuya presa forma parte del histórico sistema hidráulico de San Lorenzo de El Escorial. Tomo el camino ascendente que bordea la presa y atravieso la puerta para incorporarme al Camino del Silencio, también conocido como Camino de los Vascos. El sendero asciende por la ladera entre pinares hasta incorporarme a la Senda de los Tesoros de Abantos durane unos metros. Paso por su punto de información, aunque dejo momentáneamente este itinerario para continuar ascendiendo por el Camino del Silencio.
Paso junto a la Fuente de Santiago Arroyo, con un hilillo de agua, y sigo hacia la pista que une Peguerinos con El Escorial. Tras cruzarla continúo por el Camino de los Gallegos (continuación del Camino del Silencio), pasando junto a la Fuente de Abantos y alcanzando poco después las primeras hayas. La vegetación cambia progresivamente y, antes de llegar al Hayedo Escondido, alcanzo el Mirador de los Alerces, donde coincide mi paso con el amanecer. Desde aquí continúo hacia la cueva refugio y alcanzo la parte superior del Hayedo Escondido, un pequeño bosquete de hayas cuya presencia resulta especialmente singular en esta ladera de Abantos. Los calores de este año, hace que todavía las hojas estén verdes y no presenten su habitual aspecto rojizo en su fase otoñal.
El recorrido continúa junto a la Fuente del Trampalón y, ya en una zona próxima al Alto de Malagón, tomo a la izquierda la pista que conduce hacia Peguerinos. Poco después abandono la pista por una senda descendente que coincide con la Cañada Real Leonesa y, que en algún tramo, en los mapas se referencia como Senda de los Ewoks, aunque no vi ninguno. El trazado se introduce de nuevo bajo el bosque y discurre junto al Arroyo del Arca del Helechal hasta alcanzar un claro, hasta cruzar con la pista y enlazar de nuevo con la Senda de los Tesoros de Abantos, no muy lejos del punto en donde me desvié.
Esta red de caminos permite conocer una parte importante de la historia forestal de la Sierra de Guadarrama. La Senda de los Tesoros de Abantos no es únicamente un itinerario senderista, sino un recorrido por el paisaje forestal creado y transformado mediante los trabajos de repoblación y experimentación de la Escuela de Ingenieros de Montes desde finales del siglo XIX. Pinares, hayas, cedros, pinsapos, antiguas infraestructuras hidráulicas, fuentes, viveros y caminos forman parte de un mismo espacio en el que se puede entender cómo la gestión forestal modificó esta vertiente de Abantos y contribuyó a configurar el paisaje que encontramos actualmente.
Entro en el Arboreto Luis Ceballos, en donde una colaboradora del centro me cuenta pacientemente la historia del lugar, las distintas sendas autoguiadas, y me ofrece una serie de recomendaciones muy útiles. El Arboreto da para una visita monográfica, y dedicada en exclusiva. Apuntandomelo para otra ocasión, recorro sus caminos interiores, pasando junto a numerosas especies vegetales, tanto autóctonas como de otras comunidades autónomas, así como por la charca permanente, u otros curiosos lugares como la Aldea de Insectos, el gran roble, etc. Y seguir la bonita senda que remonta el Arroyo del Arca del Helechal por su cauce.
Dejo atrás el Arboreto y continúo por la Senda de los Tesoros de Abantos, que en este tramo coincide con el Camino a Peguerinos, pasando junto al Pilón del Helechal.
Más adelante sigo recto por la pista y abandono el Camino a Peguerinos para incorporarme al Camino a los Llanillos. Aquí encuentro el Olmo de los Llanillos, árbol singular de la Comunidad de Madrid, un ejemplar de Ulmus laevis de unos 30 metros de altura, más de tres metros de perímetro y una edad estimada superior a cien años, plantado a comienzos del siglo XX por la Escuela de Ingenieros de Montes.
Desde el Área Recreativa Los Llanillos continúo bajo el pinar y comienzo el descenso por una senda de 16 zetas. El trazado ofrece algunas vistas hacia la Machota Alta y desemboca en la zona de La Jurisdicción, donde vuelvo a enlazar con la Cañada Real Leonesa. Después tomo una senda descendente, atravieso una puerta y me incorporo al Camino Horizontal.
El Camino Horizontal fue construido entre 1904 y 1907 como camino forestal asociado a los trabajos de ordenación y repoblación de Abantos. Su trazado sigue aproximadamente la curva de nivel y conserva los característicos hitos de piedra colocados cada cien metros. En este tramo paso por el puente sobre el Arroyo de los Castaños y junto a la Virgen del Camino, continúo sobre el Arroyo del Arca del Helechal y llego a los bancos desde los que se contemplan las Machotas y el Bosque de la Herrería.
Alcanzo finalmente el punto de inicio del Camino Horizontal y la puerta que da acceso a la zona urbanizada, en donde toca callejear un poco hasta llegar al restaurante Horizontal, en donde es necesario pasar por su terraza para recuperar el camino. Desde aquí tomo una senda que me lleva al punto inicial donde comenzó el tramo circular, y donde inicié el Camino del Silencio. Al llegar nuevamente al aparcamiento del Embalse del Romeral doy por finalizada esta ruta, que permite recorrer una buena parte de la ladera de Abantos enlazando caminos históricos, bosques, fuentes, miradores y elementos de interés forestal sin necesidad de alcanzar las cumbres.