Ruta 382 - Ascenso a Abantos y al Cerro de la Cabeza, pasando por la Cruz del Despeñadero desde El Escorial

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Fecha: 2 de noviembre de 2026

1 persona a pie

Distancia: 17,91 km

Tipo de ruta: Circular

Desnivel positivo: 968 m

Desnivel negativo: 968 m

Altitud máxima: 1.754 m

Altitud mínima: 921 m

Dificultad: Difícil (Gran desnivel positivo) 

Tiempo en movimiento: 5 horas 9 minutos

Tiempo: 6 horas 6 minutos

Bonita ruta circular que tiene como principales objetivos el ascenso al monte Abantos desde el Mirador de la Penosilla, para continuar por el cordal hasta la Cruz del Despeñadero, el Alto de Malagón y el Cerro de la Cabeza, enlazando algunos de los caminos y senderos más representativos de esta vertiente de la sierra de Malagón. Un recorrido exigente, con un IBP 103, en el que la mayor dificultad se concentra en la subida a Abantos por el Mirador de la Penosilla, con rampas muy continuadas que llegan a alcanzar desniveles del 30-40 %. El resto del itinerario combina pistas forestales, senderos de montaña y una bajada bastante pronunciada hasta San Lorenzo de El Escorial, que me ofrece a modo de epílogo, pasear junto al Monasterio y el Parque de la Casita del Príncipe.




Adjunto mapa en 3D y link de de Wikiloc:


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ascenso-a-abantos-y-al-cerro-de-la-cabeza-pasando-por-la-cruz-de-rubens-desde-el-escorial-294551028#wp-294551059





Desde la estación de cercanías de El Escorial comienzo callejeando hasta tomar un camino de tierra que atraviesa la urbanización El Tomillar, ya en San Lorenzo. La subida es constante y va ganando pendiente progresivamente. Cruzo la carretera de Guadarrama y tomo una senda que me permite abandonar definitvamente el tramo urbano. Tras pasar por una pasarela, continúo por la pista de tierra, para seguir poco después un sendero más abrupto que conduce hasta la presa de las Cebadillas. Sigo siempre de frente por la senda de máximo gradiente dirección a la cima de Abantos, cuya cruz se ve a lo lejos. Cruzo el paseo del Cementerio y giro a la derecha por el Camino de Peguerinos a El Escorial. Poco después, a la altura de un torno metálico, giro a la izquierda y comienza la subida más intensa. Hay que tener en cuenta que los jueves no se permite el acceso durante la temporada de caza (por fortuna no lo és). Continúo por la senda ascendente cruzando el Camino del Agua y alcanzando el mirador de la Penosilla, que viene a ser el campamento base antes del arreón final, en torno al cuarto kilómetro de ruta.




En la encrucijada continúo por el sendero que asciende bajo el pinar. La pendiente aumenta considerablemente y se mantiene durante buena parte de la subida, convirtiendo este tramo en el verdadero desafío de la jornada. En 1,7 kilómetros se supera un denivel de 500 metros (casi un 30% de desnivel medio), Alcanzo un primer mirador natural desde el que se divisan la Cuerda Larga, Madrid y el embalse de Valmayor, aunque todavía queda bastante desnivel hasta la cumbre. La senda continúa ganando altura hasta dejar a la vista la Cruz de Abantos, a la que me acerco antes de alcanzar el vértice geodésico del monte Abantos, situado a 1.753 metros. Apenas llevo 5,6 kilómetros, pero el esfuerzo acumulado ya es considerable.




El día es fantástico y aprovecho la tranquilidad de la cumbre para desayunar. Allí coincido con otro senderista con quien mantengo una agradable conversación y al que debo la estupenda fotografía que ilustra la portada de esta ruta. Después del descanso, continúo por la pista de la derecha, siguiendo la divisoria entre Madrid, en el término de San Lorenzo de El Escorial, y Segovia, en el de Santa María de la Alameda. Paso cerca de la fuente del Cervunal, aunque hoy no me desvío a visitarla, y sigo por la pista forestal, con vistas a la Casita de Abantos y una amplia panorámica de San Lorenzo. Más adelante abandono la pista por un sendero algo difuminado que conduce hacia el mirador de la Cruz del Despeñadero y encuentro bastante gente en la zona, por lo que no me entretengo demasiado.




Este recorrido discurre por el cordal de Abantos, integrado en la sierra de Malagón, dentro del sector occidental de la sierra de Guadarrama. Se trata de un espacio montañoso que articula la transición entre las vertientes madrileña y segoviana, enlazando cumbres, collados y puertos mediante una red de pistas forestales y antiguos caminos. Sus pinares de repoblación, robledales, afloramientos de roca y zonas de matorral configuran un paisaje característico de esta parte de la sierra. Los caminos que recorren el cordal permiten conectar Abantos con el puerto de Malagón y las elevaciones próximas, ofreciendo una perspectiva diferente de la montaña y de los valles que se extienden a ambos lados.




Desde la Cruz del Despeñadero continúo por una senda bajo el pinar y giro a la derecha hacia el Alto de Malagón. Puedo hacerlo por sendero o seguir la pista asfaltada (obviamente, elijo la primera opción), que también conduce al puerto y ofrece vistas del embalse del Tobar, que está bastante bajo. Alcanzo el Alto de Malagón en el kilómetro 0 de la ruta y tomo el Camino de las Canchas, una comoda pista de grava que me acerca al siguiente objetivo. Paso junto al nacimiento del arroyo del Hornillo y firo a la derecha por un camino con bastante piedra suelta que sube hasta el Cerro de la Cabeza, a 1.679 metros, donde se encuentra el vértice geodésico. Desde su mirador disfruto de una magnífica panorámica de las Machotas y del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.




A partir de aquí comienza el descenso, por un sendero muy vertical que atraviesa el pinar. Hay que prestar bastante atención, ya que la tierra suelta y las piñas caidas hacen que la bajada resulte delicada en algunos puntos. El camino termina en el área recreativa de Los Llanillos, donde paso junto al olmo de los Llanillos y su fuente. Continúo hacia la fuente del Chupetín y enlazo con un sendero local que me lleva hasta la zona de los Guidos. Desde aquí sigo el tramo final de la Senda de los Secretos de Abantos, por un camino que pierde altura progresivamente. Giro a la izquierda por una pista y paso junto al Arca del Helechal, que, como me sucede habitualmente, dejo atrás sin percatarme de su presencia.




Continúo por la pista de tierra hasta girar a la derecha por el Camino del Silencio. Cruzo la puerta metálica y alcanzo la presa del Romeral, donde termina el recorrido por la montaña y comienza el tramo urbano por San Lorenzo de El Escorial. Paso junto al aparcamiento del embalse del Romeral, inicio de numerosas rutas, y me dirijo hacia la plaza de la Constitución y el santuario de Nuestra Señora de Gracia. En torno al kilómetro 16 llego al casco histórico y paso junto al Monasterio de El Escorial, uno de los grandes conjuntos arquitectónicos del Renacimiento europeo, mandado construir por Felipe II y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Continúo junto al Árbol del Amor, en el parque y jardines del Monasterio, y me dirijo al parque de la Casita del Príncipe, donde tomo el Paseo del Príncipe. Hay bastante gente disfrutando de este entorno, especialmente en este tramo final, que contrasta con la tranquilidad de los caminos de montaña recorridos durante la jornada.




Sigo por el paseo hasta enlazar con el paseo de la Cruz y regresar finalmente a la estación de Cercanías de El Escorial, cerrando esta circular de algo más de 17 kilómetros. Una ruta exigente, especialmente por la subida a Abantos, que permite combinar dos cumbres, varios miradores y algunos de los caminos más interesantes del cordal de Abantos, con el atractivo añadido de terminar junto al conjunto monumental escurialense.





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