Adjunto mapa de la ruta y vinculo a Wikiloc:
Salimos a primera hora desde el centro de San Agustín del Guadalix, con el cielo cubierto y una temperatura suave. Las lluvias de las semanas anteriores facilitaban que el Río Guadalix bajaba con fuerza. La intención era recorrer el cañón hasta el Azud del Mesto, disfrutando del tramo más espectacular del río, y regresar completando un bucle final por el Carril de las Mentiras.
San Agustín del Guadalix se sitúa en el piedemonte de la Sierra de Guadarrama, dentro de la cuenca alta del Guadalix, un entorno marcado por encinares, fresnedas de ribera y las infraestructuras históricas vinculadas al abastecimiento de agua a Madrid. Este territorio forma parte del sistema hidráulico impulsado entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, donde canales, sifones y azudes aún hoy dibujan una red visible sobre el terreno. Caminar por aquí es hacerlo entre naturaleza y obra pública, dos elementos que conviven de forma constante.
Nos dirigimos hacia la senda que arranca junto al área recreativa. La intención inicial era cruzar el pequeño puente de madera que da acceso directo a la Senda de las Cascadas, pero lo encontramos cortado, previsiblemente por algún desperfecto. Superamos el río por el puente principal (Calle de Madrid), para a continuación, girar a la derecha para tomar la Senda de las Cascadas o del Mesto. Apenas llevamos cuatrocientos metros cuando pasamos junto a un gran chopo que destaca en la ribera. El río baja con mucha agua, aunque este primer tramo presenta cierto abandono y suciedad acumulada. Aun así, el sonido constante del agua acompaña mientras remontamos por senda clara y cómoda.
En el kilómetro 1 alcanzamos otro puente de madera sobre el Río Guadalix, que no cruzamos. Desde aquí el entorno empieza a ganar interés. Poco después aparece la Cascada Becerra, que descarga con fuerza tras las lluvias.
Más adelante encontramos una segunda cascada, a la que se le denomina Cascada Pequeña II, pero en realidad, hoy luce espectacular, y el Charco del Aliso, otra parada obligada. El caudal convierte estos saltos en escenas muy distintas a las habituales en épocas secas.
Continuamos por la derecha, incorporándonos a pista en dirección al Camino del Canal Bajo del Canal de Isabel II. Alcanzamos el Puente de San Antonio, que cruzamos para situarnos en la otra orilla. A partir de aquí entramos de lleno en el Cañón del Guadalix. El sendero se encaja progresivamente entre laderas más cerradas y la vegetación de ribera gana densidad.
Llegamos a las escaleras de bajada a la almenara del Sifón Bajo. Tomamos nota mental: será aquí donde, a la vuelta, iniciaremos el tramo circular definitivo. Seguimos de frente. Un poco más adelante cruzamos el Puente/Acueducto frente a la Cascada, que está cerrado con un candado (hay que tenerlo en cuenta, ya que hay muchos tracks que contemplan cruzarlo) y, a la izquierda, localizamos las estrechas y empinadas escaleras que bajan a la Cascada del Hervidero. El descenso requiere atención, especialmente con humedad. Abajo, la Cascada del Hervidero se muestra en pleno rendimiento, con dos brazos principales cayendo con fuerza hacia la poza inferior. El ruido es constante y el entorno obliga a detenerse.
Subimos de nuevo y paramos en dos miradores que permiten disfrutar de las cascadas desde cierta altura. Desde arriba se entiende mejor la estructura del salto y el inicio del cañón. Muy cerca aparece el Sifón del Atazar y el arranque del Canal del Mesto, infraestructura clave en el sistema hidráulico histórico.
A partir de aquí seguimos el Canal o Senda del Mesto hasta el Azud. El sendero discurre a media ladera, con firme regular y ancho suficiente para avanzar con comodidad. Es un trazado impresionante, excavado en parte sobre la antigua conducción. Pasamos junto a la Cueva del Lobo, pequeña oquedad en la roca, y disfrutamos de una panorámica del Canal del Vellón. Más adelante se abren vistas hacia el Acueducto de Zegri, visible entre la vegetación.
El Canal del Mesto continúa serpenteando. Caminamos por el Camino del Mesto hasta alcanzar el Azud del Mesto. La presa y azud del Mesto, inaugurados a comienzos del siglo XX y hoy en desuso, marcan el final del tramo lineal previsto. El agua se remansa antes de la pequeña presa, y aprovechamos para hacer una pausa breve.
Regresamos sobre nuestros pasos por la Senda del Mesto hasta las escaleras de bajada a la almenara del Sifón Bajo. Es aquí donde abandonamos el recorrido lineal. Cruzamos el puente y comenzamos a ascender la loma por senda. La rampa es dura pero corta; un sendero que serpentea facilita la subida y conviene seguirlo para evitar pendientes más directas.
Arriba giramos a la derecha por pista y, poco después, nuevamente a la derecha por el Camino del Canal Bajo del Canal de Isabel II. Alcanzamos la cima de la colina, donde obtenemos vistas amplias del Cañón del Guadalix y de una caseta del Canal que destaca en la ladera. Continuamos por el Camino Canal Bajo del Canal de Isabel II hasta girar a la izquierda en el Camino del Carril de las Mentiras. Este tramo es más abierto, con encinas y matorral mediterráneo dominando el paisaje. Desde aquí se obtienen vistas de Guadalix y de las ondulaciones del terreno circundante.
El descenso nos lleva a vadear el Arroyo del Caño en dos ocasiones. Con el terreno húmedo, conviene buscar bien las piedras para no mojarse. Tras los vadeos, enlazamos a la izquierda con la Calle de Madrid por vía verde, ya en las inmediaciones del núcleo urbano. Giramos a la derecha hacia el Área Recreativa del Lago de los Patos y pasamos por el parking del área recreativa. El Lago de los Patos presenta un estado mejorable, con señales evidentes de abandono, aunque sigue siendo punto de encuentro habitual.
Desde aquí regresamos al punto de origen, cerrando una ruta circular. La dificultad técnica es moderada (por el duro ascenso a la hora de realizar el tramo circular y las rampas del entorno de la cascada del purgatorio). Es un itinerario muy recomendable por la variedad de paisajes y por el atractivo del cañón y la Senda del Mesto, aunque conviene madrugar. A la vuelta encontramos mucha más gente, especialmente en la zona del Hervidero.