Fecha: 24 de mayo de 2026
Distancia: 10,95 km
Desnivel positivo: 856 m
Dificultad técnica: Moderado
Desnivel negativo: 856 m
Altitud máxima: 2.220 m
Altitud mínima: 1.378 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo en movimiento: 4 horas 4 minutos
Tiempo: 5 horas 2 minutos
El objetivo de esta ruta era ascender a La Maliciosa por una de sus vertientes menos transitadas, recorriendo el cordal de las Buitreras, el Paso Cagalera y el mirador de la Ventana. Es una alternativa a las rutas habituales, combinando pinares, pasos entre bloques, pequeñas trepadas y amplias vistas sobre La Barranca y Navacerrada. El regreso por el PRM26 y el Regajo del Pez me permitió completar un recorrido circular muy representativo del Valle de la Barranca.
Adjunto enlace a Wikiloc y mapa de la ruta:
La mañana comenzó en el aparcamiento de La Barranca, todavía al amanecer, y de momento, en silencio. Junto al inicio de la ruta, el embalse del pueblo de Navacerrada aparecía completamente rebosante. Desde allí avancé hacia la portilla de acceso a la Casa de Guías y a la presa del embalse del Ejército del Aire, construido en los años cincuenta para abastecer al antiguo sanatorio militar de la zona. El agua caía con fuerza por el rebosadero y el sonido acompañó buena parte del inicio del recorrido.
Tras cruzar la puerta de acceso a la Senda Alakán, el ambiente cambió por completo. El pinar estaba tranquilo y prácticamente vacío. Junto a la pequeña cabaña del bosque comenzaban a despuntar los helechos, todavía muy bajos. Poco después llegué al vadeo del arroyo de la Maliciosa, cargado de agua, aunque unas pisaderas permiten cruzarlo sin demasiada dificultad. La senda continúa remontando hacia el río Navacerrada entre pinos y terreno húmedo.
Al finalizar la Senda Alakán, en lugar de seguir por la subida clásica del PRM26, giré a la derecha por el Camino de la Barranca. Apenas unos metros después, en la siguiente herradura, arranca un sendero ascendente y en fuerte pendiente, marcado por hitos de piedra. La subida gana desnivel rápidamente mientras se abren las vistas sobre el valle de La Barranca y los embalses.
La Maliciosa, con 2.227 metros de altitud, es una de las montañas más reconocibles de la Sierra de Guadarrama, tanto por su silueta como por la amplitud de vistas desde su cima. El cordal de las Buitreras ofrece una aproximación menos transitada y bastante más exigente que las rutas habituales. El Paso Cagalera es uno de los puntos más conocidos de esta variante: una oquedad rocosa equipada con una pequeña escalera metálica y una cadena de apoyo. Aunque impresiona más desde abajo, la escalera está bien anclada y el paso resulta seguro. El mirador de la Ventana de las Buitreras constituye otro de los puntos característicos del recorrido, un arco natural abierto en la roca desde el que se domina buena parte de La Barranca y del entorno de Navacerrada. Toda esta zona forma parte de una red histórica de senderos de montaña que conecta collados, pasos y zonas pastoriles de la Sierra de Guadarrama, hoy recuperados y mantenidos para el senderismo de montaña.
La aproximación al Paso Cagalera es la parte más técnica de la subida. Para alcanzar la base de la escalera se puede utilizar una cadena o realizar una sencilla trepada lateral. Superado el paso, el sendero continúa enlazando con la cuerda de los Almorchones, otra variante muy interesante y poco frecuentada. Desde el collado del Callejón de las Tijerillas las vistas sobre el embalse, Navacerrada y el valle son magníficas.
Comienza entonces el tramo más entretenido del cordal de las Buitreras. La primera trepada obliga a apoyar las manos para superar un canchal, aunque sin especial dificultad. Después tomé la senda hacia la Ventana de las Buitreras, atravesando incluso el interior de esta curiosa formación rocosa. El mirador de la Ventana de las Buitreras es uno de los puntos más singulares de toda la ruta. Se trata de una abertura natural en la roca situada en plena ladera del cordal, formando una especie de balcón sobre el valle de La Barranca. El sendero incluso permite atravesarla por su interior. Desde allí se obtienen vistas muy amplias hacia Navacerrada, los embalses y buena parte de la Sierra de Guadarrama, en un entorno muy agreste y poco transitado.
Más adelante, por la ladera este, el sendero continúa alternando pasos entre bloques y pequeñas trepadas hasta alcanzar el collado de las Buitreras y el propio Paso de las Buitreras. El terreno aquí es muy montañero, siempre con senda definida, pero exigente físicamente y con atención constante.
Finalmente llegué al collado que enlaza con la zona del collado del Piornal y otras sendas principales. Desde allí me incorporé al PRM16 para afrontar el tramo final hasta la cima de la Maliciosa, coronada por el vértice geodésico y unas vistas amplísimas sobre buena parte de la sierra madrileña. Hoy el día estaba claro y se veía perfectamente la Bola del Mundo, la Cuerda Larga, la Sierra de los Porrones, y toda la vertiente madrileña. Y como no, abarrotada de gente; creo que es el día con el que más personas me he encontrado en esta zona. En especial, el tramo que va desde el Collado del Piornal hasta la cima.
El descenso lo inicié dejando atrás el PRM16 hacia la Bola del Mundo y bajando al collado del Piornal para tomar el PRM26 por la zona del Regajo del Pez, siendo esta la ruta clásica para ascender desde el Valle de la Barranca. El manantial del Cancho Negro marca el inicio de una bajada empinada, con tierra y piedra suelta. Más abajo aparecen las marcas blancas y amarillas del PRM26 entre piornos ya completamente floridos. En la Fuente de la Campanilla bebí agua y, como siempre, hice sonar la pequeña campana antes de continuar junto a la Fuente del Mingo, ya que espero regresar a la zona. Desde allí alcancé la Puerta de la Maliciosa y regresé tranquilamente por el Camino de la Barranca hasta el punto de inicio.
