Fecha: 18 de julio de 2026
3 personas a pie
Distancia: 5,01 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 107 m
Desnivel negativo: 107 m
Altitud máxima: 39 m
Altitud mínima: 0 m
Dificultad: Fácil
Tiempo en movimiento: una hora 32 minutos
Tiempo: una hora 36 minutos
San Vicente de la Barquera ocupa un enclave privilegiado entre las rías de Rubín y Pombo, dentro del Parque Natural de Oyambre, con los Picos de Europa como telón de fondo. Su origen se remonta a la repoblación impulsada por Alfonso I en el siglo VIII y su desarrollo definitivo llegó tras la concesión del fuero por Alfonso VIII en 1210. Durante siglos fue una villa estratégica para el comercio marítimo y la pesca, formando parte de la Hermandad de las Cuatro Villas de la Costa. Todo ello explica el importante patrimonio histórico que todavía conserva y que hoy puede recorrerse cómodamente a pie.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D de la ruta:
Comenzamos caminando por las calles Arenal y Ronda, una animada zona gastronómica donde abundan bares y restaurantes. Desde allí alcanzamos la Plaza Mayor del Fuero, auténtico corazón de la localidad, para subir después por unas escaleras que arrancan en una zona porticada, siguiendo la calle Antonio del Corro. Muy pronto llegamos a la Torre del Preboste y a la Puerta de Santander o de la Barrera. Esta torre medieval, adosada a la muralla sur, vigilaba el acceso a la villa desde el arrabal y debe su nombre al preboste, el funcionario encargado de recaudar tributos durante la Edad Media. Es uno de los elementos defensivos mejor conservados de la Puebla Vieja.
Muy cerca se encuentra el Palacio de la Familia Corro, que actualmente alberga el Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera. Continuamos atravesando la Puerta Norte para seguir el Camino de la Rivera hasta alcanzar el Mirador de la Marisma de Pomba, desde donde se obtiene una magnífica perspectiva de las marismas y de la ría. Poco después llegamos al Mirador de Santa María de los Ángeles, situado junto a uno de los edificios más importantes de la localidad.
La Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, también conocida como Santa María de los Ángeles, ocupa el punto más elevado del casco histórico. Construida entre los siglos XIII y XVI, constituye uno de los mejores ejemplos del gótico montañés. Conserva dos portadas de transición del románico al gótico y en su interior destaca el retablo mayor barroco y el magnífico sepulcro renacentista de Antonio del Corro, considerado una de las mejores esculturas funerarias españolas del siglo XVI. Además, la Puerta de los Ángeles, también conocida como Puerta del Peregrino, marca el inicio oficial del Camino Lebaniego, un lugar especialmente significativo para nosotros, sabiendo que regresaríamos muy pronto para comenzar nuestra peregrinación.
Junto a la iglesia todavía pueden contemplarse los restos del antiguo Hospital de la Concepción, vinculado históricamente a la atención de peregrinos. Continuamos después hasta el antiguo Convento de los Claretianos, hoy convertido en el Centro Concertado de Formación Profesional Corazón de María, antes de acercarnos al Mirador de la Ría del Peral y al situado bajo el Castillo de San Vicente.
El Castillo del Rey domina toda la población desde un promontorio rocoso. Aunque sus orígenes se relacionan con las fortificaciones impulsadas por Alfonso I, la estructura que hoy contemplamos corresponde principalmente al siglo XIII. Adaptado a la forma de la roca, conserva dos torres, una pentagonal y otra rectangular, y durante siglos protegió tanto la villa como su puerto. Tras su restauración funciona como museo y espacio cultural, manteniendo intacto su enorme valor histórico.
Después descendimos callejeando por el casco antiguo hasta el Mirador del Puente de la Barquera y cruzamos el propio Puente de la Barquera, desde donde las vistas sobre el puerto resultan especialmente atractivas. A continuación recorrimos el Paseo de la Barquera, escenario habitual de muchas celebraciones populares, hasta llegar al Santuario de la Virgen de la Barquera. Esta pequeña capilla del siglo XV alberga la imagen de la patrona de la villa y está profundamente ligada a la tradición marinera. Según la leyenda, la Virgen llegó flotando en una pequeña embarcación sin remos ni tripulación, motivo por el que cada año protagoniza la conocida procesión marítima de La Folía.
Desde el Mirador del Santuario disfrutamos de una excelente panorámica de la ría de San Vicente antes de continuar hacia otro balcón con vistas sobre la Ría del Peral y buena parte de la villa. Regresamos posteriormente al Puente de la Barquera y al puerto, pasando junto al conocido rótulo de San Vicente de la Barquera situado en la avenida Antonio Garelly.
El tramo final discurre por la avenida de Miramar y el agradable paseo marítimo hasta obtener una magnífica vista del Puente de la Maza. Esta impresionante obra medieval, construida en piedra durante el siglo XV sobre una estructura anterior de madera, llegó a contar con 32 arcos, de los que hoy permanecen 28. Con más de medio kilómetro de longitud, fue uno de los puentes más largos de Europa en su época y desempeñó un papel fundamental tanto para las comunicaciones como para el Camino de Santiago. La tradición popular afirma que quien lo cruza de un extremo al otro sin respirar puede pedir un deseo.
Terminamos el recorrido en el Parque Miramar, poniendo punto final a un paseo corto, sencillo y muy recomendable para descubrir los principales monumentos de San Vicente de la Barquera y comprender mejor la importancia histórica de esta villa antes de emprender el Camino Lebaniego.