Fecha: 20 de julio de 2026
3 personas a pie
Distancia: 18,9 km
Tipo de ruta: Solo ida
Desnivel positivo: 553 m
Desnivel negativo: 564 m
Altitud máxima: 192 m
Altitud mínima: 5 m
Dificultad: Fácil
Tiempo en movimiento: 5 horas 20 minutos
Tiempo: 6 horas 23 minutos
Continuamos nuestro recorrido por el Camino Lebaniego donde lo dejamos hace unos minutos, con el tramo comprendido entre Serdió y Cades, la segunda parte de la primera etapa, de 19 kilómetros, sin dificultad, aunque con un desnivel acumulado superior a los 550 metros y algún tramo de corte montañero en la parte final de la senda fluvial. En nuestro caso, la etapa completa comenzó en San Vicente de la Barquera, pero por un contratiempo fue necesario detener el GPS al salir de Serdió. Por ese motivo he dividido el recorrido en dos publicaciones, manteniendo el trazado original para que refleje con fidelidad la ruta realizada. Más adelante uniré ambos tracks para disponer del itinerario completo.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D de la ruta:
Adjunto el link al primer tramo de la ruta
https://amsenderismo.blogspot.com/2026/07/ruta-328-tramo-inicial-del-camino.html
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/tramo-inicial-del-camino-lebaniego-desde-san-vicente-de-la-barquera-hasta-serdio-primera-etapa-part-275123223
Nada más abandonar Serdió, decimos adiós al asfalto, que no volveremos ha ver hasta los últimos 5 kilómetros de la ruta. Avanzamos hasta el punto en donde el Camino Lebaniego se separa definitivamente del de Santiago, y comenzamos a caminar por un bosque de eucaliptos antes de adentrarnos en un agradable sendero entre tejos y fresnos. Poco después alcanzamos Muñorrodero, donde pasamos junto a la Iglesia de la Natividad. A la salida encontramos una fuente y la zona recreativa, además del punto de información de la Senda Fluvial del Nansa, que marca el inicio de uno de los tramos más atractivos de toda la jornada.
La Senda Fluvial del Nansa discurre durante unos catorce kilómetros junto al río, aprovechando antiguos caminos utilizados por los pescadores de salmón y trucha. El sendero alterna caminos de tierra, pasarelas de madera y pequeños tramos escalonados, siempre rodeado por un cuidado bosque de ribera. Además de su interés natural, forma parte del trazado habitual del Camino Lebaniego entre Muñorrodero y Cades, permitiendo caminar alejados del tráfico y junto a numerosos elementos vinculados al aprovechamiento tradicional del río.
Durante este tramo pasamos por varios refugios de pescadores, así como observamos un par de pasarleas de Pescadores, que a modo de tirolina, les permite cambiar de rivera del río. En un punto, llegamos a la Cueva del Rejo, con presencia de murcielagos. También encontramos un pequeño puente de madera, el vadeo del arroyo Coto El Bejar y la zona conocida como El Llavero. En un punto del recorrido tomamos la variante que discurre más próxima al río, aunque siempre respetando el trazado del Camino Lebaniego.
La ruta continúa junto a la bonita cascada de la central eléctrica, donde existe una fuente y un área recreativa. En las imponentes pozas que la acompañan había familias bañandose. Desde allí el sendero gana algo de altura por un camino de montaña que ofrece buenas vistas del río Nansa. Superamos un acceso escalonado utilizado por el ganado y alcanzamos el Mirador del Poeta, uno de los balcones naturales sobre el valle. Poco después cruzamos el puente sobre el río Nansa y hacemos una breve parada en la Fuente Solaz de los Cerezos.
Al finalizar la senda fluvial seguimos ya de nuevo por carretera hasta el Puente del Tortorio, cruzando nuevamente el río antes de llegar a Cabanzón. Antes de continuar, indicar que existe una prolongación de la senda fluvial del Nansa cuyo acceso estaba cortado, y nos quedamos con las ganas, por lo que los últimos 4-5 kilómetros fueron por asfalto, eso sí, por los bellos parajes de Cantabria. En la localidad encontramos una fuente y la Torre de Cabanzón, una fortificación medieval del siglo XV declarada Bien de Interés Cultural, que conserva buena parte de su recinto amurallado y recuerda la importancia estratégica que tuvo este valle durante la Edad Media.
El último tramo ofrece amplias vistas del valle del Nansa antes de pasar junto a las ruinas de la Iglesia de San Pedro en Otero. La Iglesia (o Ermita) de San Pedro de Otero son las ruinas de un antiguo templo medieval situado en el barrio de Otero, perteneciente al municipio de Herrerías (Cantabria), muy próximo a la Torre de Cabanzón. Documentada desde el siglo XI (año 1090), muestra una evolución arquitectónica que abarca del románico primitivo al gótico tardío. Aunque actualmente se encuentra en estado de ruina, conserva en pie muros de mampostería, canecillos historiados, un arco triunfal ojival y su característica espadaña de dos troneras.
Desde allí ya se divisan las primeras casas de Cades, donde finalizamos esta segunda parte del recorrido en la plaza, junto al panel informativo y el albergue de peregrinos. Aunque aquí termina el track, nosotros continuamos unos 800 metros más hasta Bielva para pasar la noche en la Casona del Nansa y afrontar al día siguiente la siguiente etapa del Camino Lebaniego.