Ruta 330 - Camino Lebaniego. Primera etapa. Desde San Vicente de la Barquera hasta Cades

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Fecha: 20 de julio de 2026

3 personas a pie

Distancia: 29,44 km

Tipo de ruta: Solo ida

Desnivel positivo: 977 m

Desnivel negativo: 943 m

Altitud máxima: 192 m

Altitud mínima: 5 m

Dificultad: Moderado

Tiempo en movimiento: 7 horas 28 minutos

Tiempo total: 8 horas 58 minutos

El Camino Lebaniego es una ruta de peregrinación de origen medieval que se desgaja del Camino de Santiago del Norte precisamente en San Vicente de la Barquera para adentrarse hacia el interior de Cantabria hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2015, este itinerario recorre unos 72 kilómetros repartidos habitualmente en tres (nuestro caso) o cuatro etapas. Su objetivo es venerar el Lignum Crucis, el trozo más grande conservado de la cruz de Cristo, custodiado en el monasterio lebaniego desde el siglo VIII. Se inicia en San Vicente de la Barquera y sirve como enlace entre el itinerario jacobeo costero y el peregrinaje hacia Liébana.En lo que se refiere a la señalización, se distingue por la Cruz de San Fernando (roja), diferenciándose de la clásica flecha amarilla del Camino de Santiago. Atraviesa los valles del Nansa y Casserres, el desfiladero de La Hermida y los frondosos bosques precordilleranos a los pies de los Picos de Europa. Cuando el 16 de abril (festividad de Santo Toribio) cae en domingo, se celebra el Año Jubilar Lebaniego, abriendo la Puerta del Perdón del monasterio.







Lo planteamos en tres etapas, en donde la primera transcurre entre San Vicente de la Barquera y Cades. A su vez, tiene dos partes muy diferenciadas: una primera que va entre San Vicente y Serdio, por caminos pavimentados que nos permite conocer zonas muy bellas del Parque Natural de Oyambre, y una segunda parte, que es una auténtica maravilla, por la senda fluvial del Río Nansa. Aun así, y en este primer tramo que va por carreteras y caminos pavimentados abiertos al tráfico, apenas nos cruzamos con vehículos de motor y algunos ciclistas.





Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa en 3D:


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/camino-lebaniego-primera-etapa-desde-san-vicente-de-la-barquera-hasta-cades-275158521




Comenzamos la jornada junto a la Iglesia de Santa María de los Ángeles, uno de los monumentos más representativos de San Vicente de la Barquera y punto donde coinciden el Camino del Norte y el inicio del Camino Lebaniego. Antes de abandonar la localidad recorrimos sus calles, disfrutando del ambiente de esta histórica villa marinera, declarada Conjunto Histórico-Artístico y situada entre las rías de Rubín y Pombo, dentro del Parque Natural de Oyambre. En un cruce bien señalizado dejamos a nuestra izquierda el Camino Lebaniego, separándonos definitivamente del Camino del Norte.




Poco después aparecieron unas magníficas vistas de San Vicente de la Barquera, de la Iglesia de Santa María de los Ángeles y del entorno del Parque Natural de Oyambre. Conforme íbamos ganando altura también contemplábamos el puente sobre la autovía CA-934, que cruzamos antes de alcanzar la localidad de La Acebosa. Ya en este punto nos ibamos encontrando con otros peregrinos que empezaban también su recorrido. Si ser un camino tan masificado como el de Santiago, en ningún momento del trayecto tuvimos la sensación de ir completamente solos.




En La Acebosa encontramos la Iglesia de San José y una fuente donde aprovechamos para hacer una breve parada. A continuación afrontamos un corto repecho que nos permitió disfrutar de una amplia panorámica sobre San Vicente, la marisma de Rubín y la ría, una de las imágenes más completas de esta primera parte del recorrido. Más adelante pasamos junto al cementerio de La Acebosa antes de alcanzar el Alto de Santiago tras un breve e intenso repecho, uno de los puntos elevados de esta etapa.




Desde allí continuamos durante un breve tramo por la carretera CA-843, siempre siguiendo las marcas del Camino Lebaniego, hasta llegar primero a Hortigal y posteriormente a Estrada. En esta pequeña localidad destaca la Torre de Estrada, una construcción defensiva medieval perfectamente reconocible, junto a la que también se encuentra un albergue del Camino de Santiago que presta servicio a los peregrinos que recorren esta ruta. La Torre de Estrada es uno de los conjuntos defensivos medievales mejor conservados de la región. Su origen se remonta al siglo VIII, aunque la torre actual fue reconstruida en el siglo XII sobre un estratégico crestón calizo que dominaba un antiguo camino. El recinto conserva muralla, foso, patio de armas y una capilla del siglo XIII. Perteneció al linaje de los Duques de Estrada y fue declarado Bien de Interés Cultural en 1992. Tras su restauración en 2005, alberga un centro de interpretación.




Los últimos metros asfaltados nos llevaron hasta Serdio, donde alcanzamos la Iglesia de San Julián y la fuente de la aldea. Antes de continuar hacia la siguiente parte del Camino hicimos una parada en una cafetería para desayunar y reponer fuerzas.




Avanzamos hasta el punto en donde el Camino Lebaniego se separa definitivamente del de Santiago, y comenzamos a caminar por un bosque de eucaliptos antes de adentrarnos en un agradable sendero entre tejos y fresnos. Poco después alcanzamos Muñorrodero, donde pasamos junto a la Iglesia de la Natividad. A la salida encontramos una fuente y la zona recreativa, además del punto de información de la Senda Fluvial del Nansa, que marca el inicio de uno de los tramos más atractivos de toda la jornada.




La Senda Fluvial del Nansa discurre durante unos catorce kilómetros junto al río, aprovechando antiguos caminos utilizados por los pescadores de salmón y trucha. El sendero alterna caminos de tierra, pasarelas de madera y pequeños tramos escalonados, siempre rodeado por un cuidado bosque de ribera. Además de su interés natural, forma parte del trazado habitual del Camino Lebaniego entre Muñorrodero y Cades, permitiendo caminar alejados del tráfico y junto a numerosos elementos vinculados al aprovechamiento tradicional del río.




Durante este tramo pasamos por varios refugios de pescadores, así como observamos un par de pasarleas de Pescadores, que a modo de tirolina, les permite cambiar de rivera del río. En un punto, llegamos a la Cueva del Rejo, con presencia de murcielagos. También encontramos un pequeño puente de madera, el vadeo del arroyo Coto El Bejar y la zona conocida como El Llavero. En un punto del recorrido tomamos la variante que discurre más próxima al río, aunque siempre respetando el trazado del Camino Lebaniego.




La ruta continúa junto a la bonita cascada de la central eléctrica, donde existe una fuente y un área recreativa. En las imponentes pozas que la acompañan había familias bañandose. Desde allí el sendero gana algo de altura por un camino de montaña que ofrece buenas vistas del río Nansa. Superamos un acceso escalonado utilizado por el ganado y alcanzamos el Mirador del Poeta, uno de los balcones naturales sobre el valle. Poco después cruzamos el puente sobre el río Nansa y hacemos una breve parada en la Fuente Solaz de los Cerezos.




Al finalizar la senda fluvial seguimos ya de nuevo por carretera hasta el Puente del Tortorio, cruzando nuevamente el río antes de llegar a Cabanzón. Antes de continuar, indicar que existe una prolongación de la senda fluvial del Nansa cuyo acceso estaba cortado, y nos quedamos con las ganas, por lo que los últimos 4-5 kilómetros fueron por asfalto, eso sí, por los bellos parajes de Cantabria. En la localidad encontramos una fuente y la Torre de Cabanzón, una fortificación medieval del siglo XV declarada Bien de Interés Cultural, que conserva buena parte de su recinto amurallado y recuerda la importancia estratégica que tuvo este valle durante la Edad Media.




El último tramo ofrece amplias vistas del valle del Nansa antes de pasar junto a las ruinas de la Iglesia de San Pedro en Otero. La Iglesia (o Ermita) de San Pedro de Otero son las ruinas de un antiguo templo medieval situado en el barrio de Otero, perteneciente al municipio de Herrerías (Cantabria), muy próximo a la Torre de Cabanzón. Documentada desde el siglo XI (año 1090), muestra una evolución arquitectónica que abarca del románico primitivo al gótico tardío. Aunque actualmente se encuentra en estado de ruina, conserva en pie muros de mampostería, canecillos historiados, un arco triunfal ojival y su característica espadaña de dos troneras.




Desde allí ya se divisan las primeras casas de Cades, donde finalizamos esta segunda parte del recorrido en la plaza, junto al panel informativo y el albergue de peregrinos. Aunque aquí termina la etapa en los términos del Camino Lebaniego, nosotros continuamos unos 800 metros más hasta Bielva para pasar la noche en la Casona del Nansa y afrontar al día siguiente la siguiente etapa.




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