Fecha: 16 de agosto de 2026
1 persona en bicicleta
Distancia: 23,43 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 373 m
Desnivel negativo: 373 m
Altitud máxima: 858 m
Altitud mínima: 612 m
Dificultad: Moderado. Subidas empinadas y Terreno técnico
Tiempo en movimiento: 2 horas 48 minutos
Tiempo: 2 horas 59 minutos
Se trata de una ruta circular en bicicleta de montaña que combina caminos, pistas, sendas y algunos tramos urbanos, enlazando varios de los espacios naturales y puntos de interés del entorno de Las Rozas y Torrelodones. Es un recorrido con algún tramo un tanto exploratorio, ya que presenta algunos pasos complicados y zonas donde conviene extremar la atención.
Los primeros kilómetros siguen el entorno del Alto Lazarejo. Accedo al Área Natural del Lazarejo y tomo el trazado señalizado del Arco Verde en dirección a Cercanías Las Matas, remontando el arroyo. Un mirador natural en la parte final de una zona de subida permite contemplar el valle del arroyo Miguel Martín y la iglesia del Corpus Christi. El Alto Lazarejo forma parte del corredor periurbano de Las Rozas y conserva espacios de encinar, monte bajo y zonas abiertas, en contraste con las urbanizaciones que lo rodean.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D:
Por otro lado, el Arco Verde es un proyecto de la Comunidad de Madrid que conecta 25 municipios con los tres grandes parques regionales de la región mediante caminos, vías pecuarias y sendas. El corredor, que ha incorporado esta zona en 2026, alcanza 222 kilómetros y articula un anillo principal junto con diversas ramificaciones. El tramo de esta ruta permite recorrer parte de este corredor entre Las Rozas y Torrelodones, enlazando espacios naturales periurbanos con el entorno del río Guadarrama.
Salgo del Área Natural del Lazarejo por la urbanización Punta Galea y continúo por el carril bici (sigue siendo Arco Verde) hasta la parroquia de Santa María de la Merced. Después cruzo la Nacional VI por una pasarela y hago lo propio sobre las vías del tren. En este punto me aparto momentáneamente del trazado recomendado y avanzo por el arcén; no es la opción que aconsejo, ya que resulta preferible seguir el Arco Verde para evitar el tráfico. Más adelante abandono el arcén por una senda y, girando a la izquierda por el Cordel de Valladolid, vuelvo a incorporarme al recorrido señalizado, con vistas hacia el Cementerio de Torrelodones y el Palacio del Canto del Pico.
Entro en Torrelodones y paso junto a la fuente, atravesando posteriormente el centro del municipio, que en estas fechas se encuentra en fiestas. Alcanzo la Torre de los Lodones, uno de los elementos más reconocibles de la localidad, acompañada en este punto por un curioso mural de una foca.
La Torre de los Lodones es una antigua atalaya de origen andalusí, levantada probablemente durante el periodo omeya para vigilar uno de los caminos hacia los pasos de la Sierra de Guadarrama. Su posición estratégica favoreció posteriormente el desarrollo de Torrelodones como lugar de paso entre Madrid y la sierra. La torre, declarada Bien de Interés Cultural, fue restaurada tras sufrir un derrumbe parcial y conserva hoy una imagen condicionada por las intervenciones realizadas durante el siglo XX.
Desde aquí comienza uno de los sectores más entretenidos y también más incómodos para la bicicleta. Entro en una breve pero incomoda zona de senderos montañeros trialeros y no ciclables en varios tramos, por la senda del Mirador de las Marías, pasando bajo el propio mirador. Una vez que el terreno vuelve a ser ciclable, enlazo con una pista hacia el Camino del Pardillo.
Continúo por el Camino del Pardillo en ascenso hasta alcanzar la cima del Cerro Gurugú, en donde me detengo a disfrutar del mirador sobre el río Guadarrama, en donde el sol ya se está poniendo. Desde aquí comienza un descenso rápido y técnico que obliga a prestar atención al terreno. Paso después a la izquierda del Cerro Panarrás, en el kilómetro 16 de la ruta, y a la altura del Canal del Guadarrama, me encuentro que el camino continua aun bloqueado con hormigón. Desgraciadamente este tema de los litigios acerca del acceso a un elemento histórico y que debería ser accesible a todo el mundo como es la Presa del Gasco o transitar por un camino histórico como el de La Isabela, es un serio problema a fecha de hoy.
El siguiente objetivo es el Mirador de la Presa del Gasco, alcanzado en el kilómetro 17. Desde este punto se obtiene una de las mejores perspectivas de la ruta sobre el valle del Guadarrama y la antigua presa. La Presa del Gasco comenzó a construirse en 1787 como parte del ambicioso proyecto del Canal del Guadarrama. El diseño de Carlos Lemaur contemplaba una presa de 92 metros de altura, pero las obras se abandonaron en 1799 después del derrumbe de parte del muro durante una tormenta. Solo llegó a levantarse hasta unos 53 metros. Sus restos, situados entre Torrelodones, Galapagar y Las Rozas, forman hoy uno de los principales elementos históricos del entorno del río Guadarrama.
Desde el mirador tomo el desvío por la senda que desciende hacia Molino de la Hoz y entro de nuevo en terreno ciclable por el Camino Real y la calle Azor. El recorrido conduce hasta la presa y el embalse de Molino de la Hoz. La zona combina el entorno residencial con las riberas del río Guadarrama y permite seguir el antiguo Camino de las Matas, actualmente integrado en el Sendero Azul.
El embalse de Molino de la Hoz fue construido en los años sesenta como parte del desarrollo de la urbanización del mismo nombre, inicialmente concebida como zona residencial de segunda vivienda. El pequeño embalse sobre el río Guadarrama, además de su función recreativa, ha generado un espacio de interés para las aves. Las riberas se encuentran dentro del ámbito protegido del Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y su entorno.
Continúo por el Camino de los Molinos o antiguo Camino de las Matas hasta llegar al cruce donde tomo a la derecha hacia el Puente del Retamar. Lo alcanzo en el kilómetro 22 de la ruta, antes de afrontar el último tramo de la ruta.
El Puente del Retamar cruza el río Guadarrama y forma parte del histórico Camino Real que comunicaba Madrid con El Escorial pasando por Las Rozas y Galapagar. Su construcción se sitúa entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, a partir de un proyecto de Juan de Setién. El puente, realizado en piedra y ampliado posteriormente, conserva varios arcos y constituye uno de los elementos históricos más destacados de este antiguo itinerario.
Desde el puente retomo el trazado del Arco Verde y sigo de nuevo el arroyo Lazarejo hasta regresar a El Cantizal, cerrando una ruta bastante variada para una salida en bicicleta de montaña. El recorrido alterna caminos cómodos con tramos urbanos, descensos técnicos, sendas donde toca echar pie a tierra y algunos puntos en los que conviene estar atento a la navegación. En conjunto, una vuelta que permite enlazar en poco más de 23 kilómetros el Alto Lazarejo, Las Matas, Torrelodones, el Cerro Gurugú, el río Guadarrama, la Presa del Gasco y Molino de la Hoz.