Fecha: 29 de agosto de 2026
Distancia: 18,66 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 954 m
Desnivel negativo: 954 m
Altitud máxima: 2.260 m
Altitud mínima: 1.783 m
Dificultad: Moderado en verano y difícil en invierno (Gran desnivel positivo. Subidas empinadas, Terreno técnico, Larga distancia)
Tiempo en movimiento: 6 horas 34 minutos
Tiempo: 7 horas 36 minutos
En este ocasión, me acerco al Puerto de Cotos para hacer un recorrido alrededor del macizo de Peñalara. Asciendo por el camino del Batallón Alpino hasta Peña Citores, y giro a la derecha hacia el Collado de Dos Hermanas, donde abandono el itinerario más trillado hacia la cima de Peñalara, para descender por el camino que viene desde La Granja, atravesando bonitos pinares descansanso (un ratico) en el refugio Aránguez. Sigo hasta el Raso del Pino, desde donde subo al Puerto del Nevero y enlazo con la Laguna de los Pájaros. Sigo por la senda RV8 que recorre las Lagunas de Peñalara, pero en el Mirador de Javier me desvío hacia la Laguna Grande, y desde ahí asciendo de nuevo al Refugio Zabala, para regresar finalmente a Cotos por la senda RV3. Una ruta larga, exigente, variada e imprescindible.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa en 3D:
Comienzo en el Parking de Cotos todavía de noche, con el frontal encendido, y tomo el Atajo de Bernardino, junto al Arroyo de Cotos, y pasando por el Centro de Visitantes de Peñalara y el Mirador de Lucio, junto al Club Alpino Español. Continúo hasta el control de acceso al ganado, donde comienza la Senda del Batallón Alpino o Camino de Peña Citores a Peñalara. Una indicación marca la dirección hacia Peña Citores y, poco a poco, empieza a clarear hasta que el amanecer permite contemplar las primeras vistas de la Bola del Mundo y Valdesquí. La Senda del Batallón Alpino fue utilizada durante la Guerra Civil por el Batallón Alpino de Guadarrama, unidad republicana formada principalmente por montañeros y esquiadores. El frente de esta zona permaneció estable, por lo que su función principal fue vigilar los pasos y mantener las posiciones defensivas. Desde Cotos ascendían hasta las fortificaciones de Peña Citores, donde todavía se conservan trincheras y restos de refugios.
La subida continúa por Vaquerizas Altas, con buenas panorámicas hacia Siete Picos, el Puerto de Navacerrada, la Bola del Mundo y los bosques de Valsaín. Paso por la Fuente de los Pájaros y alcanzo el Collado de Peña Citores, situado aproximadamente en el kilómetro 2,5 de la ruta, desde donde se pueden observar las antiguas trincheras del Batallón Alpino. Es un primer contacto con uno de los elementos históricos que aparecen en distintos puntos de esta vertiente de la sierra.
Desde el collado sigo hacia el Altozano, remontando la senda junto al arroyo de Dos Hermanas, hasta alcanzar el Collado homónimo, pasado ya al tercer kilómetro. Lo típico sería continuar hacia el alto de Peñalara, pero en este caso tomo el camino que viene desde La Granja de San Ildefonso. El sendero se vuelve mucho menos evidente y atraviesa una zona de piornales y abundante vegetación. Aparece incluso un rebaño de cabras montesas y, en algunos tramos, la senda está muy diluida. Los hitos de piedra ayudan a mantener la dirección, mientras avanzo junto a los restos de una antigua trinchera del bando republicano. En el descenso aparecen las panorámicas vistas de La Granja de San Ildefonso y del embalse de Pontón Alto, antes de afrontar un tramo bastante vertical, con piedra suelta, que obliga a prestar atención.
Dejo Peñalara a la derecha y la Majada Hambrienta a la izquierda, continúo hasta un collado y paso junto a unas ruinas de pastores antes de alcanzar el refugio de Aránguez, a 1.890 metros. A partir de aquí la ruta entra en una zona de montaña mucho más forestal. Recorro el entorno de la Majada de Aránguez y del Arroyo de Peñalara, pasando por Las Carboneras y siguiendo el sendero entre pinares junto al Arroyo de las Almas del Diablo. Después aparecen el Manantial del Sol, en el octavo kilómetro, y el puente sobre el Arroyo de la Chorranca, lo que me evoca cercanía al entorno de la Granja de San Ildefonso.
Al llegar al Raso del Pino, paso junto a la estación meteorológica y tomo la dirección hacia el Puerto de los Neveros, dejando a la izquierda la ruta que me bajaría hasta la Granja. Paso por Fuente Fría, que está operativa, en la conocida como Zona del Accidente, y continúo hasta el mirador natural de Fuerapinos, desde donde el camino vuelve a ganar altura remontando el Arroyo de la Chorranca. La subida culmina en el Puerto de los Neveros, a 2.092 metros, también conocido como Collado de Quebrantaherraduras, alcanzado aproximadamente en el kilómetro 11.
Desde aquí enlazo con la zona de las lagunas y con la ruta clásica RV8, la Senda de las Lagunas a Cotos. El contraste es inmediato: después de varios kilómetros prácticamente en soledad, el entorno de Peñalara aparece completamente concurrido. La tranquilidad de la primera mitad desaparece y el recorrido se convierte en una auténtica romería, con una cantidad de gente considerable para estas alturas de la sierra.
Paso por la Laguna de los Pájaros, en el kilómetro 12, y continúo por la Laguna de los Claveles y las Cinco Lagunas a continuación. Más adelante aparecen las vistas de la Hoya de Pepe Hernando y las Lagunillas, antes de alcanzar el mirador del camino de las lagunas. En el Mirador de Javier, aproximadamente en el kilómetro 15, tomo un desvío hacia la Laguna Grande de Peñalara, una variante que permite completar la vuelta por el interior del circo.
Alcanzo la Laguna Grande, a 2.019 metros, y desde allí sigo hacia el Refugio Zabala. El sendero pasa por el Mirador de Vicus Albus, con vistas sobre la Hoya de la Laguna Grande, antes de llegar al refugio, situado en el kilómetro 16. Desde Zabala tomo la Senda RV3, que desciende hacia Cotos y permite cerrar el recorrido por otra de las trazas clásicas de este sector.
Ya en el tramo final, prácticamente en Cotos, paso por el Mirador de la Gitana y la Fuente Cubeiro, hasta llegar a la zona deel acceso a la Reserva Natural de Peñalara (por la que esta mañana pasé a oscuras), hasta regresar finalmente al Parking de Cotos.
El recorrido permite conocer el macizo de Peñalara desde una perspectiva bastante más amplia que la habitual subida desde Cotos a la cumbre. La ruta combina pinares, valles, antiguos caminos, restos de trincheras, majadas pastoriles, refugios, collados, circos glaciares y el conjunto de lagunas de origen glaciar. También muestra claramente cómo cambia el paisaje con la altitud, desde los pinares de la zona montana hasta los piornales y pastizales de las cotas superiores. Todo ello dentro de uno de los sectores más representativos de la Sierra de Guadarrama y de un espacio protegido que forma parte del Parque Nacional desde 2013. La presencia de las antiguas infraestructuras del Batallón Alpino y de las actividades tradicionales de pastoreo añade además una dimensión histórica al recorrido.
Es una ruta larga, bonita e imprescindible para quien quiera conocer Peñalara más allá de sus itinerarios habituales. Eso sí, no es un recorrido sencillo: la distancia, el desnivel acumulado, algunos descensos con piedra suelta y varios tramos de senda poco definida hacen recomendable afrontarlo con experiencia en montaña y buena orientación. Eso sí, tiene un punto de dureza, que segun el indicador IBP da 128, que segun las tablas para una persona de condición física media es muy dura. Al ser en verano la marco como moderada, pero en condiciones invernales sería dificil.