Ruta 261 - Senda Litoral de Málaga. Desde Torremolinos a Málaga, por Churriana y el Área Natural de la Desembocadura del Guadalhorce

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Fecha: 2 de enero de 2026
2 personas a pie
Distancia: 15,78 km
Desnivel positivo: 46 m
Desnivel negativo: 93 m
Altitud máxima: 61 m
Altitud mínima: -5 m
Tipo de ruta: Solo ida
Tiempo en movimiento: 3 horas 29 minutos
Tiempo: 3 horas 53 minutos

La finalidad de esta ruta es la de avanzar en el proyecto de recorrer la Senda Litoral de Málaga. Esta jornada permite conectar áreas urbanas muy consolidadas como son Torremolinos y Málaga capital, con espacios naturales de alto valor, como la desembocadura del Guadalhorce, mostrando los contrastes del litoral de la Costa del Sol y la importancia de un eje peatonal continuo junto al mar.





Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa:


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/senda-litoral-de-malaga-desde-torremolinos-a-malaga-por-churriana-y-el-area-natrual-de-la-desemboca-245664647





Comenzamos donde lo habíamos dejado unos días antes, en Torremolinos, en la parte alta del casco urbano. Es diciembre, el día vuelve a ser corto, con algunas nubes dispersas, pero la visibilidad es muy buena y la temperatura resulta agradable.




Torremolinos es un municipio costero de la provincia de Málaga, integrado en el área metropolitana de la capital y situado entre Benalmádena y Málaga ciudad. Cuenta con una población que supera los 70.000 habitantes, cifra que se incrementa notablemente en temporada turística. Su crecimiento demográfico está estrechamente ligado al desarrollo del turismo desde mediados del siglo XX. Históricamente, Torremolinos fue una pequeña aldea dependiente de Málaga, cuyo nombre procede de los molinos hidráulicos que aprovechaban el agua de los manantiales cercanos para moler grano. Durante siglos, su economía se basó en la pesca, la agricultura y estos molinos. En 1988 logró la independencia administrativa como municipio propio. La actividad económica actual gira principalmente en torno al turismo, la hostelería y los servicios, con una amplia oferta hotelera, restauración y ocio. Sus playas, como La Carihuela, El Bajondillo o Playamar, son uno de sus principales atractivos. Además, Torremolinos destaca por su carácter cosmopolita, su tradición abierta y su importancia como destino turístico internacional, siendo uno de los motores económicos de la Costa del Sol.




Iniciamos la ruta en el aparcamiento público junto al Monumento al Turista, en la Avenida de Isabel Manoja. Desde aquí comenzamos a cruzar Torremolinos de norte a sur, atravesando un entorno plenamente urbano que contrasta con lo que vendrá después. Pasamos por otro monumento en la Avenida de los Manantiales y alcanzamos la Plaza Costa del Sol, ya en la Avenida Palma de Mallorca. La ciudad está activa, con comercios abiertos y movimiento constante, algo habitual incluso fuera de temporada alta. Tomamos la Calle San Miguel, una de las arterias más conocidas de Torremolinos, siempre animada, y avanzamos hasta llegar a la Iglesia de San Miguel, situada aproximadamente en el kilómetro 1,2 de la ruta.




Junto a la iglesia se encuentra la Torre de los Molinos, elemento histórico que recuerda el origen del nombre de la localidad. Desde este punto giramos a la izquierda buscando el descenso hacia la playa por un bonito sendero escalonado. Nos incorporamos al Paseo Marítimo y, con él, a la Senda Litoral de Málaga. A partir de aquí el recorrido se vuelve mucho más lineal y evidente. Alcanzamos la Playa del Lido, en torno al kilómetro 1,9, y continuamos por la Playa del Bajondillo, una de las más emblemáticas de Torremolinos.




En este tramo pasamos junto a la escultura de Mujeres corriendo por la playa, situada cerca de la Oficina de Turismo, y más adelante junto a la fuente de los delfines, rodeada de una numerosa colonia de cotorras argentinas que llaman la atención por su ruido y su presencia constante. Seguimos avanzando junto al mar y llegamos a la Playa de Playamar, aproximadamente en el kilómetro 3. El paseo marítimo aquí es amplio, cómodo y muy transitado, incluso en invierno, con gente caminando, corriendo o simplemente sentada frente al mar.




Continuamos hacia la Playa de Los Álamos, alcanzándola en torno al kilómetro 4,5, justo en la desembocadura de la Cañada de Ceuta. Este tramo marca el final del Paseo Marítimo de Torremolinos. A partir de aquí la Senda Litoral continúa directamente por la playa y entramos ya en el término municipal de Churriana. Durante un buen rato caminamos junto al Campo de Golf. La sensación cambia de forma notable: menos edificaciones, más espacio y una percepción más natural del litoral.




Llegamos a la desembocadura del Arroyo Cañuela, donde no hay pasarela y el vadeo implica mojarse. No queda otra que pasar por la orilla de la playa. Seguimos avanzando por la Playa del Campo de Golf, una zona nudista situada aproximadamente en el kilómetro 7. En este mismo tramo encontramos áreas habituales para la práctica del kitesurf, aunque hoy no vemos a nadie en el agua, quizá por la falta de viento.




Poco después retomamos el Paseo Marítimo de Churriana y alcanzamos la Playa de Guadalmar, alrededor del kilómetro 8. Aquí el paseo vuelve a ser claro y bien definido, con palmeras y zonas ajardinadas. El entorno sigue siendo tranquilo y el ritmo de la caminata resulta cómodo. Más adelante llegamos al observatorio de aves marinas y al mirador de la desembocadura del Río Guadalhorce. Hay bastante gente paseando por la zona, lo que da idea de la importancia de este espacio natural como área recreativa. Desde aquí remontamos el río por una pista de tierra, dejando momentáneamente el mar a un lado.




Tomamos a la derecha en un punto donde se encuentra un panel informativo de la Senda Litoral y de otras rutas locales. Poco después cruzamos el Puente sobre el Río Guadalhorce, situado aproximadamente en el kilómetro 9. El terreno está muy embarrado debido a las crecidas recientes, lo que obliga a extremar la atención. Esta zona resulta impresionante y, sin duda, es uno de los puntos más destacados de toda la ruta. Nos encontramos un espacio de gran valor ecológico que contrasta de forma radical con la urbanización que hemos dejado atrás. El Paraje Natural de la Desembocadura del Guadalhorce se sitúa en el extremo occidental de la ciudad de Málaga, donde el río Guadalhorce alcanza el mar Mediterráneo. Es un espacio protegido formado por lagunas, dunas y cañaverales que actúan como refugio de numerosas aves migratorias. Destaca por su biodiversidad, con especies acuáticas, limícolas y rapaces, y por su función como corredor ecológico. Cuenta con senderos señalizados y observatorios que permiten su visita sin alterar el equilibrio natural.




Desde aquí giramos a la izquierda siguiendo la Senda Litoral. A la derecha quedarían las lagunas interiores y los observatorios de aves, que decidimos dejar para otra jornada. Cruzamos el Puente Guadalhorce, situado en torno al kilómetro 10, por una larga pasarela de madera que discurre por encima de los humedales y de los distintos brazos del río en su delta. El entorno es abierto, silencioso y muy diferente al resto del litoral recorrido hasta ahora. Desde este punto se obtienen vistas amplias del espacio natural y del estadio Ciudad de Málaga, visible a lo lejos.





Pasamos junto a otro punto de información y giramos a la izquierda para cruzar un puente sobre el último brazo del Río Guadalhorce. Ya en el término municipal de Málaga, seguimos durante un tramo por la acera. Poco después nos incorporamos al inicio del Paseo Marítimo de Málaga. Esta zona se encuentra en plena transformación, con muchas obras, lo que la convierte en una fase poco agradecida del recorrido. A lo lejos vemos la Playa de Sacaba, mientras avanzamos entre vallas y tramos provisionales.




Finalmente nos incorporamos al Paseo Marítimo Antonio Banderas, que seguiremos ya sin interrupciones hasta la zona portuaria. Alcanzamos el Parque del Agua en torno al kilómetro 12, y continuamos por la Playa de la Misericordia, una playa de casi dos kilómetros de longitud, amplia y muy urbana, situada aproximadamente en el kilómetro 12,6. Este tramo es rectilíneo y cómodo, ideal para avanzar con buen ritmo.




Llegamos a la Torre Mónica, también conocida como la Chimenea de los Guindos, situada alrededor del kilómetro 13. Se trata de una antigua chimenea industrial, vestigio de la Málaga fabril del siglo XIX, vinculada a antiguas fábricas azucareras y metalúrgicas de la zona. Es uno de los símbolos del pasado industrial de la ciudad y un hito visual destacado del paseo marítimo. Poco después pasamos junto al Monumento al espetero, en torno al kilómetro 13,4, un homenaje a uno de los oficios más representativos de la cultura marinera malagueña.




Continuamos por la Playa de Huelin, alcanzándola aproximadamente en el kilómetro 14. Este tramo conserva un carácter muy local, con vecinos paseando y zonas muy frecuentadas por residentes. Pasamos junto a El Marengo y seguimos hacia la Playa de San Andrés, situada alrededor del kilómetro 14,7. Aquí el puerto ya se intuye cercano y el entorno vuelve a cambiar progresivamente hacia un paisaje más industrial y portuario.




Llegamos al acceso al Puerto de Málaga y giramos a la izquierda, dejando definitivamente la Senda Litoral. Anotamos mentalmente este punto como inicio de la próxima etapa y nos dirigimos hacia la estación de tren María Zambrano. La llegada a la estación marca el final de la ruta. Desde aquí el tren de cercanías nos permite regresar fácilmente a Torremolinos, cerrando una jornada lineal sin complicaciones logísticas.

Recordemos que Málaga es la capital de la provincia homónima y uno de los principales núcleos urbanos del sur de España. Supera los 580.000 habitantes, lo que la convierte en la segunda ciudad más poblada de Andalucía, y ejerce una fuerte influencia sobre un área metropolitana dinámica y en continuo crecimiento. Su población combina residentes históricos con una notable presencia de población extranjera, atraída por el clima, el empleo y la calidad de vida. La historia de Málaga se remonta a más de 2.800 años, siendo una de las ciudades más antiguas de Europa. Fue fundada por los fenicios con el nombre de Malaka, y posteriormente pasó por etapas romana, visigoda y andalusí, de las que aún conserva importantes vestigios como el Teatro Romano, la Alcazaba o el castillo de Gibralfaro. Tras la conquista cristiana en 1487, la ciudad fue integrándose en las dinámicas económicas de la Corona de Castilla. La actividad económica de Málaga ha evolucionado desde una base portuaria e industrial hacia un modelo dominado por los servicios, el turismo y la tecnología. El puerto, el aeropuerto internacional, el Parque Tecnológico de Andalucía y una potente oferta cultural y museística la sitúan como uno de los motores económicos y culturales de la Costa del Sol y del sur peninsular.

Más allá del recorrido concreto, esta etapa tiene un significado especial dentro del conjunto de la Senda Litoral de Málaga. Permite enlazar zonas turísticas muy urbanizadas con uno de los espacios naturales más importantes del litoral malagueño, el Parque Natural de la Desembocadura del Guadalhorce. Este espacio actúa como refugio para numerosas especies de aves y como último gran pulmón verde en un tramo de costa intensamente transformado. Caminar por aquí pone de manifiesto la importancia de conservar estos enclaves, no solo por su valor ecológico, sino también por el equilibrio que aportan a un litoral sometido a una presión constante. La ruta combina ciudad, playa, industria y naturaleza, ofreciendo una visión completa y realista de la Costa del Sol. Dejo el link de la ruta en mi blog por si os queréis pasar.

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