Fecha: 11 de enero de 2026
Distancia: 12,69 km
Desnivel positivo: 521 m
Dificultad técnica: Moderado
Desnivel negativo: 521 m
Altitud máxima: 1.440 m
Altitud mínima: 1.098 m
Tipo de ruta: Circular
Tiempo en movimiento: 4 horas
Tiempo: 4 horas 50 minutos
El plan era recorrer un itinerario que combina arte, paisaje y altura, enlazando el Valle de los Sueños, la Silla de Meira y el Cerro Larda, en una travesía que permite entender bien el carácter de la Sierra del Rincón y de este municipio aislado y poco transformado.
Adjunto mapa y vínculo a Wikiloc:
Iniciamos esta ruta circular desde el pequeño aparcamiento situado a la entrada de Puebla de la Sierra, junto al frontón, en una mañana fresca de enero, con el pueblo un tanto agetreado por una montería que se desarrollaría durante el día, y que aunque no nos afectó en lo relativo al itinerario previsto, estuvo presente en algunos puntos de la ruta. Desde el primer momento se percibe que no es una ruta de simple tránsito, sino un recorrido pensado para detenerse, observar y leer el territorio.
Ya junto al aparcamiento, nos topamos con el primer grupo de esculturas del Valle de los Sueños. El Valle de los Sueños no funciona como un museo convencional, sino como un espacio abierto donde el arte acompaña al camino y se descubre poco a poco, casi sin imponerse. Poco después aparece el segundo grupo de esculturas, acompañando el sendero mientras este se acerca al Arroyo de los Navajeros. En apenas seiscientos metros alcanzamos el Nogal del Puente, un árbol singular que crece junto al cauce del Río de la Puebla. Continuamos hasta el Rebollo de las Puentecillas, otro ejemplar singular situado junto al río de la Puebla, antes de seguir unos metros por la carretera hasta tomar a la derecha el GR-88, siguiendo las marcas blancas y rojas.
Aquí comienza un ascenso constante, sin descansos claros, que nos va alejando del fondo del valle y nos introduce en un paisaje dominado por robles y antiguas construcciones ganaderas. Aparecen los robles junto a tinadas o tainas, corrales levantados con muros de pizarra y estructuras de madera, algunos aún en uso. Estas construcciones explican por sí solas la importancia histórica de la ganadería en la zona y cómo el paisaje actual es el resultado de siglos de aprovechamiento tradicional.
El sendero asciende hasta los 1.316 metros, y lleamos a la senda que, pasando por los corrales del Zahurdón, conduce a la Loma del Estillo. Pero en este caso, nos quedamos juto a la a la Silla de Meira. Desde aquí se domina el Valle de los Sueños, Puebla de la Sierra y, al fondo, la silueta del Cerro Larda, segundo gran objetivo de la ruta. La escultura metálica, réplica de la silla original instalada de forma anónima en Meira, en Pontevedra, se integra sorprendentemente bien en el entorno. Su historia, ligada al uso de materiales reciclados y a la intervención artística espontánea, encaja con el espíritu del Valle de los Sueños y refuerza el carácter singular de este lugar.
Tras disfrutar de las vistas, descendemos por la senda que discurre junto al puente sobre el río de la Puebla y el complejo escultórico cercano al Molino de Arriba, hoy Centro de Educación Ambiental. Este tramo vuelve a combinar naturaleza y cultura de manera fluida. Aparece el tercer grupo de esculturas antes de llegar a la carretera, que seguimos brevemente a la derecha para entrar de nuevo en Puebla de la Sierra. Apenas unos metros después, dejamos el asfalto y retomamos el GR-88 por la derecha, enlazando con el cuarto y quinto grupo de esculturas, ya más alejados del núcleo urbano.
Cruzamos el puente sobre el río de la Puebla, en torno al kilómetro 4, y nos internamos en un robledal cada vez más amplio. Desde aquí seguimos el GR-88 y la senda del ascenso al Cerro Larda, que ya no abandonaremos hasta bien avanzado el recorrido. Alcanzamos las Casillas del Cubo (otro grupo de tinazas), donde una baliza vuelve a confirmar el trazado. El valle se abre y el ascenso continuo regala un paisaje marcado por dehesas de robles y antiguos tinados en la ladera, con vistas amplias y limpias, especialmente agradecidas en días claros como este.
Cruzamos el Arroyo de los Hermosillos y enlazamos con el antiguo camino hacia Robledillo, pasando después junto al Arroyo Larda, hoy seco. El Collado Larda aparece en el kilómetro 6, abriendo las vistas del valle de la otra parte del cordal. A la altura de una gran encina giramos a la derecha, y dejamos puntualente la senda para dirigirnos a la cima del Cerro Larda, que alcanzamos poco después, en el kilómetro 7. Desde aquí las vistas son extensas y variadas, abarcando buena parte de la Sierra del Rincón. Aprovechamos para parar, almorzar y descansar..
Retomamos la senda del Cerro Larda siguiendo balizas e hitos que serpentean entre jarales. Pasamos el paso de las Gargantillas, avanzando por un terreno más abierto y pedregoso en algunos puntos. A no más tardar, aparece un desvío a la izquierda hacia Puebla de la Sierra, mientras a la derecha se ven las tinazas del Corral de la Mata del Hoyo.
Seguimos las balizas de la Senda del Cerro Larda entre robledales, y salimos finalmente a la carretera. Siguiendo la indicación, caminamos unos doscientos metros por la M-130 antes de retomar el sendero saltando el quitamiedos en una curva junto a unos establos. Seguimos por el camino junto al Río de la Puebla, y bajo robledales, hasta que aparece un punto de información de la Senda del Antiguo Corral de Bueyes de Puebla de la Sierra, trazado histórico que se solapa con el actual, y que seguimos durante un par de kilometros.
El camino continúa bajo un robledal cerrado y agradable, llevándonos hasta el Molino de Abajo, restaurado y convertido en centro de interpretación. Desde aquí descendemos hacia el Área Recreativa de la Tejera, junto al río de la Puebla, un entorno más humanizado pero bien integrado. Cruzamos el Puente de la Tejera, donde una pequeña cascada añade un punto de interés adicional al tramo final.
Seguimos junto al árbol Rebollo de la Tejera, y salimos ya una última vez a la derecha por la M-130, con vistas a varios tinados. Pasamos junto al Cerezo del puente de las Cabras, muy deteriorado pero aún reconocible. Entramos de nuevo en Puebla de la Sierra por la calle principal, enlazando con el sexto grupo de esculturas del Valle de los Sueños.
Ya por la avenida pricipal de la localidad, pasamos por la fuente árabe y la Ermita de la Soledad, y alcanzamos la Plaza del Ayuntamiento, en donde está el propio Ayuntamiento, la oficina de turismo, un bar y la Iglesia de la Purísima Concepción. Seguimos por la misma avenida, y nos detenemos brevemente en el séptimo (y último) grupo de esculturas y en el antiguo lavadero restaurado, y en prefecto estado. Este tramo final refuerza la idea de Puebla de la Sierra como un lugar donde patrimonio, paisaje y vida cotidiana conviven sin grandes artificios.
Esta ruta pone de manifiesto el valor de las sendas tradicionales de la Sierra Norte como ejes vertebradores del territorio, hoy recuperados para el senderismo. Caminos que durante siglos sirvieron para el tránsito de ganado, personas y mercancías, y que ahora permiten recorrer un paisaje bien conservado, entender su historia y disfrutar de una experiencia completa y coherente. Finalizamos la ruta con la sensación de haber recorrido uno de los espacios más singulares y menos alterados de la Comunidad de Madrid.
