Fecha: 22 de julio de 2026
Distancia: 5,58 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 134 m
Desnivel negativo: 134 m
Altitud máxima: 317 m
Altitud mínima: 267 m
Dificultad: Fácil
Tiempo en movimiento: una hora 50 minutos
Tiempo: 2 horas 38 minutos
Una vez finalizado el Camino Lebaniego, y a modo relax, decidimos dedicar una tarde a conocer Potes desde una perspectiva principalmente monumental, realizando un sencillo recorrido circular que nos permitiera recorrer algunos de los lugares más representativos de la capital lebaniega. Se trata de un paseo apto para cualquiera que quiera combinar un agradable paseo con la visita a uno de los conjuntos históricos más interesantes de Cantabria.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D:
Partimos desde Ojedo y, tras cruzar el puente sobre el río Deva, seguimos el trazado del Camino Lebaniego en dirección a Potes. El recorrido avanza inicialmente por caminos y pistas sencillas que permiten disfrutar de una buena panorámica de la villa antes de entrar en ella. Desde este punto se obtienen interesantes vistas de la zona norte de Potes y del tramo final de la senda fluvial que más tarde recorreríamos. Poco después alcanzamos el barrio de Santa Olaja y cruzamos nuevamente el río Deva para acceder al casco histórico.
Ya dentro de la población pasamos junto a varios puntos de información del Camino Lebaniego, y al monumento al Médico Rural, continuando hacia la calle Sol. El recorrido urbano nos llevó junto al río Deva y a diversos rincones de interés, como el Museo Cartográfico y la Fuente de la Riega, escondida en un rincón de la calle homónima. Siguiendo por bonitas e intrincadas calles peatonales alcanzamos la Torre de San Pedro, una de las construcciones defensivas más antiguas de Potes. Levantada a finales del siglo XIII como residencia señorial de Don Pedro Roiz de Lamadrid, conserva el aspecto robusto y funcional característico de las torres medievales que durante siglos formaron parte del sistema defensivo de la comarca.
Continuamos por la calle del Obispo y la calle Doctor Encinas, donde los soportales y la actividad comercial aportan animación al recorrido. Poco después llegamos a la Iglesia de San Vicente, un singular conjunto formado por dos templos contiguos. La antigua iglesia gótica, hoy dedicada a usos culturales y turísticos, convive con la iglesia más moderna, cuya imponente fachada con dos torres constituye una de las imágenes más reconocibles de la localidad.
A escasa distancia se encuentra la Torre del Infantado, probablemente el monumento más emblemático de Potes. Construida en el siglo XV, fue durante siglos residencia y símbolo del poder de algunas de las familias nobiliarias más influyentes de la región. Su sólida estructura, sus características torrecillas esquineras y su privilegiada ubicación en el corazón de la villa la convierten en una visita imprescindible para cualquier visitante.
Tras recorrer las calles porticadas del centro histórico descendimos hasta el nivel del río para incorporarnos a la senda fluvial. Este agradable paseo permite contemplar Potes desde una perspectiva diferente, siguiendo el curso de los ríos Deva y Quiviesa bajo algunos de los puentes históricos de la localidad. A medida que avanzamos aparecen nuevas vistas de las fachadas tradicionales, los muros de piedra y los distintos rincones del casco urbano que suelen pasar desapercibidos desde las calles principales.
Finalizada la senda fluvial regresamos por la calle de Las Vegas, disfrutando de una última panorámica del paseo junto al río antes de emprender el camino de vuelta hacia Ojedo. El resultado fue una ruta sencilla pero muy interesante, ideal para conocer el patrimonio histórico y monumental de Potes sin prisas, combinando naturaleza, historia y arquitectura en un recorrido cómodo y accesible.