Fecha: 23 de julio de 2026
Distancia: 16,58 km
Tipo de ruta: Circular
Desnivel positivo: 998 m
Desnivel negativo: 998 m
Altitud máxima: 1.928 m
Altitud mínima: 1.030 m
Dificultad: Moderado
Tiempo en movimiento: 4 horas 48 minutos
Tiempo: 6 horas 8 minutos
La ruta de hoy nos lleva a recorrer uno de los itinerarios más conocidos y accesibles del corazón de los Picos de Europa. Aunque comienza en la Dehesa de Fuente Dé, el verdadero punto de partida para caminar es la estación superior del teleférico, que tomamos, permitiendonos salvar, en apenas unos minutos, más de 750 metros de desnivel. El ascenso es toda una experiencia, ya que la cabina supera la impresionante pared del circo glaciar de Fuente Dé y nos deja en El Cable, a casi 1.850 metros de altitud, punto de inicio de numerosas rutas por el macizo central.
Adjunto vínculo a Wikiloc y mapa 3D:
https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/ruta-de-los-puertos-de-aliva-desde-fuente-de-275587349
Antes de comenzar a caminar nos acercamos al Mirador del Cable, desde donde disfrutamos de una magnífica panorámica sobre el valle de Camaleño y de algunas de las cumbres más emblemáticas de la zona, como Peña Remoña, La Padiorna, Pico San Carlos, Pico Tesorero, Horcados Rojos o Peña Olvidada. Muy cerca queda también el Portal de Picos y el Refugio del Cable, mientras observamos las vistas desde la parte trasera de la estación superior.
Comenzamos la marcha siguiendo la pista del PR-PNPE, perfectamente señalizada con marcas blancas y amarillas. El terreno es cómodo y amplio, avanzando en ligero ascenso dirección a la Horcadina de Covarrobres, en donde nos cruzamos con un rebaño de ovejas que se agrupaban a la sombra de un peñasco. Durante este primer tramo todavía contemplamos el paisaje del macizo central, con la zona de los Lagos de Lloroza a nuestra izquierda. Al llegar a la Horcadina de Covarrobres, situada a 1.933 metros, el paisaje cambia por completo y se abre ante nosotros la inmensa depresión glaciar de los Puertos de Áliva, con el macizo oriental de Ándara dominando el horizonte.
Desde aquí comenzamos un suave descenso hacia el Collado de Juan Toribio, pasando junto a la Fuente de Resalau, plenamente operativa. La pista discurre bajo las grandes paredes de Peña Olvidada y Peña Vieja, siempre con amplias panorámicas sobre el valle. Poco después llegamos al Chalet Real, una singular construcción levantada en 1912 como residencia para los ingenieros de las minas de Áliva. Su historia cambió cuando Alfonso XIII la utilizó durante una cacería de rebecos, motivo por el que recibió el sobrenombre de Chalet Real.
Continuamos descendiendo por las Riegas del Resalao mientras las vistas sobre los Puertos de Áliva son cada vez más amplias. Alcanzamos la Fuente de Áliva y, poco después, el Refugio de Áliva, situado a 1.660 metros. Este edificio, actualmente convertido en hotel-refugio, constituye uno de los principales puntos de paso de quienes recorren esta parte de los Picos de Europa. Rodeado por extensas praderas utilizadas tradicionalmente para el pastoreo, ofrece una magnífica perspectiva de las montañas que cierran el valle.
Seguimos por la pista principal en dirección a Espinama, dejando atrás una fuente-abrevadero y contemplando las extensas praderas de Campo Menor. Alcanzamos un pequeño refugio de montaña y, poco después, una laguna glaciar actualmente seca. Llegamos entonces a un refugio libre donde hacemos una agradable parada para almorzar, y hacemos amistad con mastín que dormitaba en su interior, al fondo, distinguíamos la Ermita de la Virgen de la Salud. En este tramo coincidimos además durante unos kilómetros con el GR-202.
Tras el descanso alcanzamos una intersección donde continuamos recto hacia la zona conocida como El Tesoro. Poco más adelante volvemos a girar a la derecha siguiendo la pista descendente en dirección a Fuente Dé, mientras el camino alternativo asciende hacia Peña Oviedo. Durante este tramo disfrutamos de buenas vistas sobre la Majada de Espinama y Campujito antes de llegar a la Fuente de los Asturianos y, poco después, a la Fuente Covarance.
La pista nos conduce hasta las Portillas del Boquejón o el Boquerón. Aquí abandonamos el cómodo camino principal para tomar un sendero de montaña que desciende con bastante pendiente durante sus primeros metros. Es el tramo más exigente técnicamente de toda la jornada, aunque la dificultad disminuye rápidamente conforme perdemos altura. Poco después el sendero entra en un agradable bosque de hayas y tejos, atravesando la zona conocida como El Boquejón.
El recorrido continúa por un camino muy cómodo entre la vegetación, atravesando la zona de Frades. En una nueva bifurcación seguimos recto hacia Fuente Dé, dejando a la izquierda el camino que conduce a Espinama por la Majada de Tobín. A partir de aquí disfrutamos de uno de los tramos más agradables de toda la ruta, recorriendo una frondosa senda entre los bosques de Mazacules hasta alcanzar la Fuente Serna, en la que nos hidratamos.
Desde este punto aparecen bonitas vistas sobre la localidad de Pido y nuevamente sobre las montañas de los Picos de Europa. Atravesamos la zona de Pontavao, giramos a la derecha por un estrecho carril vallado y continuamos enlazando varias intersecciones hasta caminar junto al recién nacido río Deva. Cruzamos una pasarela sobre el río, situada a escasos metros de la Fuente del Deva, lugar donde nace este importante curso fluvial, antes de regresar a la Dehesa de Fuente Dé y al entorno del Parador Nacional, donde finalizamos esta magnífica ruta circular.
Se trata de un recorrido muy recomendable para conocer los Puertos de Áliva sin afrontar grandes ascensiones. La combinación del teleférico, las amplias pistas de alta montaña, los paisajes glaciares, las praderas de pastoreo y el agradable descenso final por el bosque hacen de esta excursión una de las más completas y variadas que pueden realizarse en el entorno de Fuente Dé.