Ruta 336 - Camino Lebaniego en tres etapas, desde San Vicente de la Barquera hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liebana

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Ruta realizada en 3 etapas los días 20, 21 y 22 de julio:

Distancia: 74,1 km, dividido en:

Etapa 1:

    - Distancia: 29,44 km

    - Desnivel positivo: 977 metros

    - Desnivel negativo: 943 metros


Etapa 2 (más dura y espectacular):

    - Distancia: 32 km

    - Desnivel positivo: 1989 metros

    - Desnivel negativo: 1532


Etapa 3:

    - Distancia: 12,56 km (sencilla y orientada a llegar a las 12 a la misa del Peregrino)

    - Desnivel positivo: 430 metros

    - Desnivel negativo: 467 metros


El Camino Lebaniego es una de las grandes rutas históricas de peregrinación de España. Nace en San Vicente de la Barquera, donde se separa del Camino de Santiago del Norte, para dirigirse hacia el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, custodio del Lignum Crucis, considerado el mayor fragmento conservado de la cruz de Cristo. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2015, este recorrido de algo más de 70 kilómetros atraviesa algunos de los paisajes más representativos del occidente de Cantabria, siguiendo una señalización propia marcada por la Cruz de San Fernando de color rojo. Nosotros decidimos recorrerlo en tres etapas, lo que implica que, sin dejar de disfrutar de sus pueblos, bosques, monumentos y paisajes, se nos queda una segunda etapa bastante durilla. Otros caminantes lo espaciaban en 4 etapas, o realizaban otras combinaciones. En todo caso, la experiencia fuee satisfactoria combinando naturaleza, historia y espiritualidad. Las fechas, mediados de julio, implicaron días calurosos, aunque gran parte del cambio va a la sombra de árboles.




Adjunto vínculo a Wikiloc de la ruta completa, y mapa en 3D:


https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/camino-lebaniego-tercera-etapa-final-desde-cabanes-hasta-el-monasterio-de-santo-toribio-de-liebana-275385859




Cada una de estas etapas tiene su propia entrada, que incluyo al final de la entrada. De pretender hacer uso de la descripción o del track, recomiendo utilizar los específicos de cada ruta, ya que incluyen un mayor grado de detalle en las descripciones, y un mayor número de waypoints.




La primera etapa nos llevó desde San Vicente de la Barquera hasta Cades. Comenzamos junto a la Iglesia de Santa María de los Ángeles, con unas estupendas vistas a la ría, en marea baja, y recorriendo las calles de esta histórica villa marinera antes de abandonar definitivamente el Camino del Norte, por el que coincidimos en estos primeros tramos. Los primeros kilómetros transcurren por tranquilas carreteras y caminos pavimentados que atraviesan el Parque Natural de Oyambre, ofreciendo magníficas panorámicas sobre la costa, las marismas y la ría de San Vicente. Pasamos por La Acebosa, con su iglesia y su fuente (es de agradecer el numero de fuentes operativas por el camino), alcanzamos el Alto de Santiago y continuamos hacia Estrada, donde destaca su magnífica torre medieval, uno de los conjuntos defensivos mejor conservados de Cantabria. Finalmente llegamos a Serdio, donde aprovechamos para hacer una pausa para desayunar antes de afrontar la parte más esperada de la jornada.







A partir de Serdio el paisaje cambia completamente. Dejamos atrás el asfalto para internarnos en un agradable bosque que nos conduce hasta Muñorrodero, una bonita localidad, que es la puerta de entrada a la espectacular Senda Fluvial del Nansa. Durante cerca de siete kilómetros caminamos junto al río por senderos de tierra, pasarelas de madera y pequeños puentes, rodeados por un magnífico bosque de ribera. En el recorrido encontramos antiguos refugios de pescadores, curiosas pasarelas utilizadas para cruzar el río, la Cueva del Rejo, pequeñas cascadas, pozas y varios miradores que convierten este tramo en uno de los más bellos de todo el Camino Lebaniego.







La senda finaliza junto a Cabanzón, donde volvemos al asfalto para recorrer los últimos kilómetros hasta Cades. En este tramo todavía pudimos visitar la Torre de Cabanzón y las ruinas medievales de la iglesia de San Pedro de Otero antes de alcanzar el final oficial de la etapa. Nosotros continuamos unos cientos de metros más hasta las proximidades de Bielva para pasar la noche en la Casona del Nansa, preparando así la que sería la jornada más exigente de toda la peregrinación.







La segunda etapa, entre Cades y Cabañes, puede considerarse la gran etapa reina del Camino Lebaniego. Es una jornada larga y físicamente exigente que combina patrimonio, carreteras secundarias prácticamente sin tráfico, espectaculares bosques y algunos de los mejores paisajes del recorrido. Tras reincorporarnos al Camino junto a la Ferrería de Cades, avanzamos acompañando el río Lamasón hasta alcanzar el Mirador de la Palombera y los pequeños pueblos de Sobrelapeña y Lafuente, donde merece una visita la magnífica iglesia románica de Santa Juliana. Tras superar varias rampas y collados comenzaron a aparecer las primeras vistas de los Picos de Europa antes de descender hacia Cicera, uno de los principales lugares de descanso para los peregrinos.







Desde Cicera, y tras despedirnos de algunos compañeros ocasionales de camino que hacían parada en su albergue, comienza probablemente el tramo más espectacular de todo el Camino Lebaniego. El sendero atraviesa un extraordinario bosque formado por castaños centenarios, robles y hayas que acompañan al peregrino durante buena parte del recorrido. Pasamos por la Ermita de las Ánimas, el Hayedo de la Cueva Copalia, el Canal de Francos y varios collados que ofrecen magníficas panorámicas sobre Liébana antes de iniciar el descenso hacia Lebeña. Allí nos esperaba uno de los grandes tesoros monumentales del recorrido: la iglesia mozárabe de Santa María de Lebeña, una auténtica joya arquitectónica del siglo X perfectamente integrada en el paisaje.










Para finalizar la etapa decidimos seguir una variante oficiosa que nos habían recomendado y que resultó ser todo un acierto. Tras cruzar el río Deva alcanzamos la senda fluvial del río Rubejo, un recorrido corto pero extraordinariamente bello entre pequeñas cascadas, pozas y un bosque muy cerrado que nos acompañó hasta el inicio de la subida final a Cabañes. Desde el albergue, situado en una posición privilegiada sobre el valle de Liébana, disfrutamos de un inolvidable atardecer sobre Peña Ventosa, el mejor broche posible para una jornada tan intensa como variada.













La tercera y última etapa es mucho más corta y permite disfrutar del entorno con mayor tranquilidad. Antes incluso de comenzar el camino contemplamos el amanecer desde el Albergue de Cabañes, con las primeras luces iluminando Peña Ventosa y el valle de Liébana. Poco después nos internamos en el espectacular Castañar de Habario, uno de los bosques más valiosos del recorrido, donde numerosos castaños centenarios e incluso milenarios acompañan al peregrino durante el descenso hacia Pendes. El sendero ofrece continuas panorámicas sobre el valle antes de alcanzar la ribera del río Deva.







A partir de Tama el camino discurre prácticamente llano siguiendo el curso del río entre prados y zonas de vegetación de ribera, con constantes vistas hacia los Picos de Europa. Atravesamos Ojedo y entramos en Potes, una de las localidades con mayor encanto de Cantabria, recorriendo su casco histórico antes de abandonar nuevamente el núcleo urbano por una senda que conduce al Monumento al Peregrino y al mirador de Potes, desde donde disfrutamos de una de las mejores perspectivas de toda la villa.











Los últimos kilómetros nos llevaron finalmente hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los grandes centros de peregrinación del cristianismo. Llegamos con tiempo suficiente para asistir a la Misa del Peregrino y, al finalizar la celebración, pudimos acercarnos al relicario para contemplar y tocar el Lignum Crucis, culminando así una peregrinación iniciada tres días antes junto al mar Cantábrico. Concluíamos un recorrido que nos sorprendió por la extraordinaria variedad de paisajes, la riqueza de su patrimonio histórico y artístico, la belleza de sus bosques y sendas fluviales y el ambiente de tranquilidad que acompaña al peregrino durante todo el Camino Lebaniego, convirtiéndolo en una experiencia senderista y cultural difícil de olvidar.








Aun así, y antes de regresar a Potes, lugar donde nos esperaba un buen cocido lebaniego, subimos a la Érmita de Santa Catalina a modo de epílogo de este maravilloso camino.

Dejo los vinculos a las 3 etapas, así como, a la subida a Santa Catalina.

ETAPA 1

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/camino-lebaniego-primera-etapa-desde-san-vicente-de-la-barquera-hasta-cades-275158521

https://amsenderismo.blogspot.com/2026/07/ruta-330-camino-lebaniego-primera-etapa.html


ETAPA 2

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/camino-lebaniego-segunda-etapa-desde-cades-hasta-cabanes-275290850

https://amsenderismo.blogspot.com/2026/07/ruta-331-camino-lebaniego-segunda-etapa.html


ETAPA 3

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/camino-lebaniego-tercera-etapa-final-desde-cabanes-hasta-el-monasterio-de-santo-toribio-de-liebana-275385859

https://amsenderismo.blogspot.com/2026/07/ruta-332-camino-lebaniego-tercera-etapa.html

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